Nunca te canses de luchar por ser bueno.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Nunca te canses de luchar por ser bueno, por abandonar el pecado, por tratar de amar a Dios Nuestro Señor con todas las fuerzas de tu corazón. 

Fiel es Nuestro Divino Redentor que nunca abandona a sus hijos, siempre hay un camino para cada alma, que en ocasiones parece incierto, pero la misericordia de Dios es llena de amor que busca la oveja perdida en todo momento. 

Consideraciones 


1º La santa perseverancia en el deseo de ser bueno te ha de alcanzar la gracia de Dios.- Cada alma pasa varias veces en su vida por momentos donde parece que todo esta perdido, que no hay remedio, donde parece a los ojos del hombre imposible la salvación eterna: "Porque nada es imposible para Dios." San Lucas I, 29. 

Persevera en tus santos deseos implorando la misericordia de Nuestro Señor Jesucristo, no te desanimes, aunque cada día cometas más pecados por la mala inclinación de tu naturaleza, no desistas en el santo deseo de alcanzar algún día la gracia de vivir sin pecar.


2º Rezad el Santo Rosario contra toda esperanza.- En algunas ocasiones es prácticamente imposible dejar de pecar, desde luego no justificamos ningún pecado, pero entendemos la fragilidad de la naturaleza humana. 

¿Qué hacer cuando todo parece perdido? Perseverar cada día en el rezo del Santo Rosario, implorando con un corazón contrito y humillado la intercesión de la Santísima Virgen María, Madre y consuelo de los pecadores arrepentidos que buscan su patrocinio.

"Aún cuando os hallaseis en el borde del abismo o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo; aun cuando fueseis un hereje endurecido y obstinado como un demonio, tarde o temprano os convertiréis y os salvaréis, con tal que (lo repito, y notad las palabras y los términos de mi consejo) recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte, para conocer la verdad y obtener la contrición y el perdón de vuestros pecados." San Luis María G. de Montfort, El secreto del Rosario.


3º El mundo, el demonio y la carne atacan a las almas que quieren ser buenas de múltiples formas.- Algunas veces con fuertes tentaciones y pecados vergonzosos, otras veces con una gran desconfianza en la infinita misericordia de Dios Nuestro Señor haciendo creer que es aborrecido de Dios, suele usar otras veces la tristeza, la melancolía, el desanimo que puede llevar hasta la desesperación y al suicidio como lo hizo con Judas Iscariote.

"Si todos los pecadores acudieran a María con voluntad de enmendarse, ¿quién podría perderse? Porque sólo se pierde el que no recurre a María Santísima." San Alfonso María de Ligorio, "La devoción a María Santísima", página 12. 


Dios te bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.





Comentario: Deja comentario

* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.