Ocúpese de Usted.


03 May
03May


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Un problema grave en la vida espiritual es el deseo de que el mundo entero se acomode a nuestra manera de pensar, un desordenado impulso de cambiar a las personas que nos rodean a nuestra manera particular, al ser imposible tal intento, surge una desilusión, tristeza y coraje ante la impotencia personal. 

Procure no entrometerse en la vida de los demás y tendrá una gran paz, ocúpese mejor de su vida espiritual, de su vida personal viviendo en gracia de Dios Nuestro Señor, rezando santamente el Rosario de la bienaventurada Virgen María, en tanto cuanto,  el mundo que Dios le bendiga. 

Es evidente que hay muchos problemas en la Iglesia, en el mundo entero, pero afortunadamente no daremos cuentas a Dios Nuestro Señor más que de nuestra vida y de nuestras obligaciones de estado. 

Erróneamente hay ciertos católicos que desean ser buenos y santos hasta que tengan un párroco santo, santos religiosos, un Pontífice verdadero, etc. etc. ¡Ocúpese de Usted!, en donde lo pongan y en las circunstancias particulares que la Divina Providencia lo tenga, agrade a Dios con lo que tenga, deje de poner excusas o de justificar su ineficacia en la vida espiritual. 

"Una voluntad a medias, al igual que una oveja sarnosa, basta para contagiar todo el rebaño. Si entre vosotros hubiera ya alguna de ésas que se haya introducido en vuestro redil por la falsa puerta del mundo, echadla fuera en nombre de Jesucristo crucificado, considerándola como lobo entre ovejas." San Luis María G. de Montfort, 'Practicas de la perfección cristiana' No. 15.


Consideraciones 


1º Ocúpese de Usted.

Existe un mal generalizado en el amor exagerado de uno mismo, soberbia, de poner su opinión en todo, corregir al mundo entero, utilizando no pocas veces la Religión Católica, bajo el título de piedad y celo por la gloria de Dios Nuestro Señor, para erigirse en juez y maestro del mundo entero, viviendo en una mediocridad espiritual, pues no tiene tiempo de santificarse debidamente, porque el mundo reclama su atención. "Quid enim prodest homini, si mundum universum lucretur, animae vero suae detrimentum patiatur?" 

"¿Qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?" Evangelio de San Mateo 16, 26.



2º Sea Dios Nuestro Señor glorificado en su vida.

Con santos o con malos sacerdotes, con un santo Papa o sin él, con gobiernos católicos o anticristianos, el día de su muerte Usted dará cuentas de Usted, de su vida, obras y trabajos; lo principal o fundamental es el estado de gracia o al menos el estar en lucha por conquistar el reino de los cielos. 

"Y si distribuyere todos mis bienes en dar de comer a pobres, y si entregare mi cuerpo para ser quemado, y no tuviere caridad, nada me aprovecha." Epístola de San Pablo a los Corintios XIII, 3.

Ciertamente cada católico debe hacer su parte para bien de la Santa Madre Iglesia, de su patria, pero primero viva en gracia de Dios, no obre como los fariseos que utilizan la religión para su beneficio, para satisfacer un deseo desenfrenado de discutir y ordenar el mundo entero a su muy particular manera de pensar.

"Cuando haces limosna, no hagáis tocar la trompeta delante de ti, como los hipócritas hacen en las Sinagogas, y en las calles, para ser honrados de los hombres.” San Mateo VI, 2. 


3º Rezad el Santo Rosario.

Muchas almas se quejan piadosamente de no tener la santa misa verdadera, de la falta de un buen sacerdote, de no tener un santo Pontífice verdadero; pero no se ocupan de su salvación eterna por enumerar un problemas más de los que en realidad existen en el mundo entero. 

Ocúpese de tener la verdadera devoción a la Santísima Virgen María, la cual puede aprender en el libro de San Luis María G. de Montfort: "Tratado de la verdadera devoción", ocúpese en asegurar su salvación eterna con el rezo diario del santo Rosario, ocúpese de vivir santamente. 

Ocúpese de salvar su alma con los medios que la Divina Providencia le conceda, al menos creo que todos podemos rezar despacio, con atención, de rodillas [excepto los enfermos], el santo Rosario; es una verdadera vergüenza ver los Rosarios atropellados y con almas que poco o nada les interesa la verdadera devoción a la bendita Madre de Dios: "Es preciso rezar el santo Rosario con modestia; es decir, en cuanto se puede de rodillas, con las manos juntas y entre ellas el Rosario." San Luis María G. de Montfort, 'El secreto del Rosario', rosa XLV. 

Vivimos en el mundo, no somos del mundo, los problemas no se van a terminar, debemos trasformarlos en medio de santificación, procurar ante todo vivir en gracia de Dios, tener la verdadera devoción a la Santísima Virgen María y rezar cada día atentamente y despacio el Santo Rosario.

"Si sois fieles en rezarle devotamente hasta la muerte, a pesar de la enormidad de vuestros pecados, creedme: percipietis coronam immarcescibilem [1 Petr. V, 4]; recibiréis una corona de gloria que no se marchitará jamás.

Aún cuando os hallaseis en el borde del abismo o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo; aun cuando fueseis un hereje endurecido y obstinado como un demonio, tarde o temprano os convertiréis y os salvaréis, con tal que (lo repito, y notad las palabras y los términos de mi consejo) recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte, para conocer la verdad y obtener la contrición y el perdón de vuestros pecados." San Luis María G. de Montfort, El secreto del Rosario, rosa encarnada. 


Dios te bendiga.









Ave María Purísima, sin pecado original concebida.







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