Pecador no te desanimes, ten paciencia y saldrás del pecado.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Hermano pecador que quieres ser bueno, pero no puedes dejar de pecar, para ti son estas sencillas palabras llenas de unción, quiero pedirte que no te desanimes, que no abandones tus ilusiones de ser bueno, que sigas haciendo lo que está de tu parte aún y cuando cada día seas peor. 

Hoy se vive en un mundo anticristiano: educación contra la doctrina católica, gobierno fundado en la simulación, mentira, robo; economía fundada en la usura; constitución política contra Dios; lo más triste, el grave y agudo problema del fariseísmo en la Iglesia [falsa santidad, falsa doctrina], donde todo es simulación, cumplimiento y apariencia. 

En ese mundo se vive hoy por hoy, lo milagroso y muy bueno, es cómo hay pecadores que quieren ser buenos, es la gracia de Dios Nuestro Señor. 

Algunas notas importantes.

1º La santidad.- El hombre tiende a proponer una santidad más que humana, divina; es decir: una perfección sin rastro de error, ninguna tentación, ningún error, perfectos pensamientos, comentarios y palabras de mucha prudencia (santidad sin igual). En fin, si puede darse esta santidad y se ha dado, pero creo no es eso lo que Dios quiere hoy exactamente para tí. 

Concibo una santidad humana, un hombre con sus estados anímicos y su carácter que Dios le dio, con sus tentaciones, dudas y desanimos propios; la nota importante de la verdadera santidad: una vida sin pecado, y si llega a caer en pecado, se levanta sin tanto ruido, ni quejas, ni reproches. 

Un católico desde luego con la fe verdadera, alegre conforme su temperamento  [alegría fruto de una conciencia en paz con Dios], con problemas según el mundo, problemas como los tuvo Nuestro Señor Jesucristo, San Pedro, San Juan Bosco y demás; tentaciones, etc.

Concebir un santo amado, reverenciado y querido de todos, que no tenga problemas, que todo sea 'miel sobre hojuelas', que no falte dinero, salud, amigos... creo es artificio del demonio.

2º El camino de la santidad.- El trayecto del pecado a no pecar, es penoso [tardado, mucha humildad, difícil], sobre todo, es un camino lleno de caídas, de recaídas y más caídas. ¿Cómo? me dirá un alma piadosa, sí, porque es una transformación total [emocional, psicológica, intelectual, cultural, social, laboral], donde la gracia de Dios es fundamental, pero la voluntad de la persona debe ser fuerte, aprender a vivir, y sobre todo ser muy humilde, sí muy humilde, para regresar al confesionario a confesar lo mismo que ya confeso tal vez mil veces, para levantarse a pesar de sus múltiples esfuerzos, promesas y sacrificios. 

Quién nació y se educo con San Francisco de Asís, con Santo Domingo pues no tendrá estos problemas, pues lleva la santidad en las venas [por así decirlo], pero el que creció en el pecado [mentira, fornicación, robo, malos ejemplos, etc.] debe tener mucha humildad y paciencia, manifestada en la perseverancia.   

Por favor no le ponga tiempos o fechas para ser santo, usted haga cada minuto, cada día, cada momento lo que le toca hacer.

3º Los medios para alcanzarla.- Por el Santo Rosario alcanzara la santidad, indiscutiblemente, la Santísima Virgen reveló al Beato Alano: “Todo lo que se me pidiere por medio del Rosario se alcanzará prontamente.” Pues pedir lo que Dios más quiere: Amaras al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu entendimiento y a tu prójimo como a ti mismo. 

La gloriosa Madre de Dios es sumamente poderosa, todo el que se encomiende a ella verdaderamente, todo el que rece el Santo Rosario entrará en el reino de los cielos, no importa que sea el hombre más malo del mundo: 

a).-"La devoción a la Santísima Virgen María es señal de salvación eterna" San Bernardo.

b).-"Aún cuando os hallaseis en el borde del abismo o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo; aun cuando fueseis un hereje endurecido y obstinado como un demonio, tarde o temprano os convertireis, con tal que  recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte." San Luis María G. de Montfort, El Secreto del Rosario.

c).- “Los que rezan mi Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.” Promesa 14º de la Santísima Virgen al Beato Alano.

4º Los grandes obstáculos.- La falta de humildad y el desaliento manifestado en cansarse de luchar, 'he rezado tanto y hecho tantas cosas y no cambio....', 'me siento muy mal, si supieran lo que siento, etc.' 'si supieran lo que me pasó.... es que hay problemas en la Iglesia, es que los padres...'

Debe determinarse hermano pecador a luchar por la santidad, así tenga que levantarse del pecado un millón de veces, de confesarse todos los días, de vivir en constante negación; así tenga que sostener una guerra y lucha cien millones de años, no importa. 

Santo coraje, perseverancia, ánimo católico, así tenga que atravesar el mismo reino de Satanás y se presente en batalla el mundo entero, así lo torturen, valla a la cárcel, no importa, usted debe tener una voluntad de acero [sin ser esto soberbia ni presunción], ocupa el mundo catolices valientes, fuertes con la fuerza de Dios, dispuestos a morir cada día con el Santo Rosario en las manos.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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