¿Por qué el mundo no satisface el alma?



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Queridos hermanos, el mundo en el cuál vivimos tiene muchas cosas maravillosas, pero no alcanza para saciar la necesidad del alma, por esto encontramos personas que abundan en bienes materiales, con depresión, tristeza, provocada por la ausencia de Dios en el alma. 

La felicidad del alma se encuentra en la pobreza y en la abundancia, en la enfermedad y en la salud, en la vida corta y en la extensa; pero no es propia de una esfera, condición o lugar. 


¿Por qué sucede esto? 


1º El hombre es un compuesto de alma y cuerpo; tiene una parte material y otra superior que es el alma, sede de las facultades superiores. 

"Por su omnipotente virtud a la vez desde el principio del tiempo creó de la nada a una y otra criatura, la espiritual y la corporal, es decir, la angélica y la mundana, y después la humana, como común, COMPUESTA DE ESPÍRITU Y DE CUERPO." IV Concilio de Letrán, año 1215, Capítulo 1º de la Fe católica, DZ. 428, 1783.


2º El hombre tiene su origen en Dios Nuestro Señor, por lo cual su vida esta siempre en íntima relación con su origen y su destino: salvación o condenación eterna.

"El origen divino del hombre determina los aspectos de su presente y de su presencia ante Dios. Ese origen nos muestra que la existencia del hombre se deriva de Dios y que está compenetrada y formada por Dios. Ese origen juega también un papel decisivo en lo que concierne al problema de lo que el hombre ha de llegar a ser, es decir, determina el futuro humano, que puede ser o llegar hasta Dios, o sea, un estado de salvación, o apartamiento de Dios, o sea, un estado de condenación." Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, No. 125, página 294.


3º La tierra donde vivimos, los bienes materiales, son dados por Dios al hombre, para alcanzar su salvación eterna [no son fin, sino medio], para amar y servir a Dios Nuestro Señor en este mundo. 

"Las otras cosas sobre la haz de la tierra son criadas para ayudar al hombre a que alabe, haga reverencia y sirva al Señor', Ahora bien; cuanto vemos en este mundo puede ayudarnos a fin tan excelente de varias maneras: por su contemplación, por su uso y con su abstinencia." Padre Vicente Agustí, SJ, 'Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola', año de 1945, página 37.


4º Las cosas del mundo satisfacen el cuerpo, pero no el fin y sentido del hombre [amar y servir a Dios], por eso las cosas creadas no proporcionan una felicidad total al ser humano. 

"Las cosas de éste mundo fueron dadas al hombre para que le ayuden a conseguir su fin 'que de ellas tanto debemos usar cuanto sirven al fin, y tanto dejar o quitar cuanto nos impiden'."  'Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola'

"Las cosas se deben medir por cuanto le ayuden o estorben a la consecución de su último fin." 'Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola' 


5º La felicidad del hombre consiste en la gracia y amistad con Dios Nuestro Señor, para lo cual requiere: 

5.1. Santo Bautismo que borra el pecado original y lo hace hijo adoptivo de Dios por la gracia.

5.2. La fe verdadera: "El comienzo de una vida santa, merecedora de la vida eterna, es la verdadera fe." San Agustín, Sermón XLIII. 

5.3. Frecuentar lo medios de santificación del alma: la sagrada confesión, santa misa, sagrada comunión, y el rezo piadoso cada día del Santo Rosario a la Bienaventurada Siempre Virgen María. 

5.4. En cuanto a los bienes materiales, utilizarlos cuanto tengamos [sin miedo] para lo que son, servirnos de ellos para nuestra salvación eterna, para bien de las almas y gloria de Dios Nuestro Señor; pero no esperar a tener todo lo material para amar a Dios, porque eso es propio de mercenario o asalariados. 


Ánimo, Dios le bendiga.




Ave María Purísima, sin pecado original concebida.





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