¿Qué es el amor?


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


El amor verdadero es la inmolación personal en bien del amado.

Explicación: renunciar a mis quereres o intereses particulares por el ser amado, así en el matrimonio, renuncia al amor de muchas o muchos -según sea el caso-, por escoger a una sola persona, si escojo a varias, no renuncio a mis quereres, en bien del amado y  no busco realmente el bien del amado. 

Nuestro Señor Jesucristo hablando del amor a Dios nos instruye: 

1º “Quien tiene mis mandamientos, y los guarda, aquel es el que me ama.” San Juan XIV, 21.

2º “Si alguno me ama, guardará mi palabra,” San Juan XIV, 23.

3º “El que no me ama, no guarda mis palabras” San Juan XIV, 24.

Nuestro Señor nos dice que el buen católico que ama a Dios cumple los mandamientos, aquí no hace ninguna mención de los sentimientos ni de las experiencias o emociones, sencillamente: Si alguno me ama, guardará mi palabra.

¿Qué es realmente el amor?

“Es un movimiento o tendencia de nuestra alma hacia el bien. Si el bien hacia el cual tendemos, es sensible, y percibido por la imaginación como agradable, nuestro amor será sensible; si el bien es honesto, y conocido por la razón como digno de estima, nuestro amor será racional; si el bien es sobrenatural, y conocido por la fe, nuestro amor será cristiano.” (Compendio de Teología Ascética y Mística, Tanquerey, página 775)

De tal manera que el amor que tiene por fin los pecados contra el sexto y noveno mandamiento, realmente no es amor, por ser en si mismo una grave ofensa a Dios Nuestro Señor, y un gran mal para nuestra alma, en razón de que perdemos la amistad Divina y en suficiente para merecer el infierno eternamente. ¿Qué clase de amor es el que te conduce al infierno?...  ¿Qué clase de amistad es la que te separa de Dios?...

“La razón del amor al prójimo es Dios, pues lo que debemos amar en el prójimo es que exista en Dios. Es, por lo tanto, evidente que son de la misma especie el acto con que amamos a Dios y el acto con que amamos al prójimo.  Por eso el hábito de la caridad comprende el amor, no sólo de Dios, sino también del prójimo… Sería asimismo reprensible quien amara al prójimo como fin principal; pero no quien lo ame por Dios, lo cual es propio de la caridad.” Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, II-II C. 25 a. 1

“Sabido es que el cristianismo se resume en el gran Mandamiento: Amarás al Señor tu Dios de todo corazón... y al prójimo como a tí mismo.

Amar significa buscar el bien de aquellos a quienes amamos. El hombre debe, entonces, buscar primero el bien de Dios y después el bien del hombre. El bien de Dios es que su nombre sea bendecido y glorificado en los hechos por el cumplimiento de su ley. El bien del hombre es que le sean reconocidos todos los derechos que buscan al logro de su bienestar eterno y temporal.

Si es así, faltaría al mandamiento del Amor aquel padre que no reprimiera a su hijo que viola los derechos de Dios o los derechos de su Madre. No cumpliría con la caridad el padre que no castiga, si es necesario, al hijo que no respeta a su madre o que maltrata a sus hermanos. No cumple con la caridad el gobernante que no cuida los intereses de la patria o que no previene y castiga los atropellos de los malos ciudadanos.

Caridad no es sentimentalismo que consiente todos los errores y atropellos de los demás. Caridad es procurar eficazmente el bien real (eterno y temporal) de los demás y odiar en todo momento el mal.” Padre Julio Meivielle, El judío en el misterio de la historia, pagina 132.

El amor no son los sentimientos, ni el interés, ni el provecho propio; el amor verdadero es renunciar a mi por el bien que amo; 

Buscar la satisfacción personal o saciar una necesidad física, emocional, psicológica o de cualquier tipo, se esta buscando a uno mismo y ve en el objeto amado el medio adecuado para remediar su necesidad, pero el fundamento no es el bien amado, sino el remediar mi necesidad y en razón de esto, cuando un “amor” no me satisface, se busca otro que me satisfaga, eso amados hermanos, no es amor, es egocentrismo, soberbia, amor de uno mismo.

Que Dios nos bendiga.

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