¿Que se necesita para ser santo?


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Queridos hermanos, el principal impedimento para la santificación de un alma es la misma persona, la falta de ganas, de disposición y determinación para hacer las cosas de Dios bien hechas. 

En una ocasión le preguntan a San Bernardo: ¿Que se necesita para ser santo? Querer -respondió-; sencillo pero totalmente cierto, no se ocupan tantos planes, ni programas, se requiere imperiosamente voluntad para hacer las cosas bien hechas. 

Consideraciones

1º Hay una extendida pereza para hacer las cosas de Dios bien hechas, por lo regular, las pocas que se hacen, son deficientes, con falta de entereza, de atención e intención; muchas veces se hacen por rutina, con falta de atención real y verdadera. 

¿De quién depende que Usted rece el santo Rosario bien?, ¿Quién consiente en el pecado?, ¿Quien decide en usted hacer el bien, hacer el mal o hacer las cosas a medias? 


2º No cometer el error de esperar a cambiar cuando cambien el entorno que nos rodea, las circunstancia y las condiciones; eso es propio de gente mediocre. 

Si uno quiere cambiar, cambie ahora; no puede estar dependiendo su vida de los demás o de las condiciones; San Pedro y san Pablo tuvieron las peores condiciones, y las cambiaron con su determinación, con su hacer de cada día, porque sabían lo que querían y como lo debía conseguir.


3º Lo que hay son pretextos para no salir de la zona de confort, culpar a los demás de nuestra poca virtud [padres, educación, condición económica, frustraciones, familia, etc.], deje de culpar al universo mundo y póngase a trabajar, a empezar de cero hoy [no mañana, hoy comience, en este momento]. 

Si no quiere mover un dedo con inteligencia para rezar el santo Rosario bien, por lo menos tenga la decencia y la honestidad de no culpar a los demás de su falta de voluntad y determinación para hacer las cosas bien hechas. 


Queridos hermanos, las personas pusilánimes y mediocres abundan [su número crece vertiginosamente], no ir con las mayorías; resolvernos a hacer el bien, bien hecho. 


Dios te bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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