Remedio a la descristianización social.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Queridos hermanos, vivimos en una sociedad totalmente desgastada en sus fundamentos, con problemas personales a tal grado: de ser casi imposible vivir en gracia y amistad con Dios Nuestro Señor, multiplicado este problema a millones y millones de católicos en el mundo entero, tenemos como resultado una generación que agoniza espiritualmente hablando.

Unido a esta realidad, una Iglesia desgastada espiritualmente: apartada de la adoración de Dios y la salvación eterna de las almas, por un programa social [altruista, ayuda humana, comprensión, diálogo, tolerancia, etc.]

En consecuencia una descristianización social, una descomposición en la misma magnitud del apartamiento de la santa ley de Dios Nuestro Señor.

Consideraciones

1º El fin, motivo y razón de la existencia del hombre [máxima criatura del universo por ser hijo adoptivo de Dios por la gracia, razón por la cual existe el mundo, inferior al hombre] es amar y servir a Dios Nuestro Señor en este mundo para verle y gozarle después de la muerte.

2º Cuando el hombre se aparta de su fin o se revela, se aparta de su esencia, en la cual esta su realización o su felicidad, motivo de su existencia; cuando se multiplica la rebeldía contra Dios de manera general, se presenta como consecuencia: 'el hombre de pecado', la infelicidad, idolatría, y todas las obras del pecado. 

"Y no os dejéis seducir de nadie en manera alguna: porque no será, sin que antes venga la apostasía, y sea manifestado el hombre de pecado, el hijo de la perdición. El cual se opone, y se levanta sobre todo lo que se llama Dios, o que es adorado, de manera que se sentará en el templo de Dios, mostrándose como si fuese Dios." II Epístola de San Pablo a los Tesalonicenses II, 3.

3º ¿Cómo se ama y sirve a Dios Nuestro Señor? cumpliendo los mandamientos, sus obligaciones de estado, con o sin sentimientos y afectos: "Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que no me ama, no guarda mis palabras." Evangelio de San Juan XIV, 23.

4º ¿Qué se debe hacer? Implorar el auxilio, protección e intercesión de la Santísima Virgen María, recordar las palabras vigentes de Nuestra Señora de Guadalupe en su aparición milagrosa: “¿No estoy yo aquí que soy tu madre?”, acudir con prontitud y sin tardanza a la Bienaventurada Siempre Virgen María.

La Santa Iglesia en los tiempos más difíciles y calamitosos de su historia ha recurrido a la protección de la Madre de Dios mediante el Santo Rosario, incluso Nuestra Señora de Fátima, pidió encarecidamente. 

5º La fortaleza de los hijos de Dios en los presentes días, no esta en el dinero, ni en las relaciones políticas o programas y estrategia de impacto social; la fortaleza y fuente de gracias se alcanzará por medio del Santo Rosario, la Santísima Virgen María ruega a su Hijo por nosotros los pecadores, implora las gracias necesaria para la salvación eterna de nuestras almas.

"Solemnemente afirmamos cuán grande es la esperanza que Nos ponemos en el Santo Rosario para curar los males que afligen a nuestro tiempo. No es con la fuerza, ni con las armas, ni con la potencia humana, sino con el auxilio divino por medio de la oración." Papa Pío XII, Ingruentium malorum, 15 de septiembre de 1951, no. 6.

Dios te bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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