Salva tu alma en el mundo actual.


17 Jan
17Jan


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Queridos hermanos procuremos cuidarnos de la corrupción espiritual que engendra el mundo enemigo de la salvación eterna de nuestra alma, el cual crea la necesidad de tener dinero, vanidades, excesos y singularidades, alejándonos de la vida de santidad que tanto nos enseña nuestro Divino Redentor. 

Vivimos en el mundo, pero no somos del mundo, no podemos pensar y obrar como el mundo que por un momento de placer conduce a las almas a la condenación eterna, pensar amados hermanos en el cielo eterno, en la gloria que ahora gozan nuestros hermanos los bienaventurados por su fidelidad a la Santa Madre Iglesia, por la infinita misericordia de Nuestro Señor Jesucristo. 

"Cualquiera pues que quisiere ser amigo de este siglo, se constituye enemigo de Dios." Epístola de Santiago IV, 4.


Consideraciones 


1º La felicidad en este mundo es amar y servir a Dios Nuestro Señor cumpliendo los mandamientos. Todo católico que guarde los mandamientos es una persona feliz, porque vive en el amor de Dios, porque la Santísima Trinidad mora en él por la gracia, lo cual es el motivo de nuestra existencia, la plenitud de la vida del hombre. "Someteos pues a Dios, y resistid al diablo, y huirá de vosotros." Epístola de Santiago IV, 4.

Sea en la pobreza o riqueza, en vida larga o corta, paz o guerra, un alma en gracia de Dios es feliz por la presencia de Dios en su alma.

"Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que no me ama, no guarda mis palabras." Evangelio de San Juan XIV, 23.


2º  Procura estudiar cada día la Doctrina Católica, vivir la enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo, el Magisterio inefable de los Sumos Pontífices, para vivir verdaderamente el Evangelio y la Doctrina inmutable de la santa madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana; porque vendrán falsos Cristos y falsos profetas a confundir a las almas de buen corazón. 

"Hay algunos que os perturban, y quieren trastornar el Evangelio de Cristo. Mas aun cuando nosotros, o un Ángel del cielo os evangelice fuera de lo que nosotros os hemos evangelizado, sea anatema." Epístola de san Pablo a los Gálatas I, 3.


3º Rezar cada día el Santo Rosario a la Bienaventurada Siempre Virgen María, procurando estar de rodillas al menos una parte, ante una imagen de la Santísima Virgen con una cera encendida, implorando su misericordia para vivir santamente en el mundo.

“Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los auxilios de la Iglesia.” Promesa 7ª de la Santísima Virgen al Beato Alano. 


Dios te bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.





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