Un lugar para hacer oración en casa.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Queridos hermanos, el fundamento de la vida espiritual es la oración: ‘El que reza se salva, el que no reza se condena’.

¿En dónde reza el buen católico? Normalmente no tiene un lugar dispuesto, desde luego en la Iglesia, pero eso por lo regular los fines de semana, en medio de algunos feligreses y con las distracciones propias de los lugares concurridos.

Por lo regular el buen católico no tiene un lugar, se acomoda junto a su cama, en la sala, en algún jardín, tratando de acomodarse cuando se den las condiciones para elevar su alma a Dios por medio de su humilde oración.

Anotaciones

1º Lugar a propósito. - Siendo tan importante la oración, es la comunicación con Dios, debe hacerse un pequeño oratorio en su casa dedicado exclusivamente a Dios y a usted, debe poner empeño, dinero e ingenio.

1.1. Si el lugar es pequeño, o hay estrechez en los bienes materiales, pues en su habitación o en algún lugar ‘ad hoc’ hacer un pequeño oratorio personal, que básicamente consiste en un crucifijo, una imagen de la Santísima Virgen María, el santo de su devoción, una pequeña tarima para encender una veladora, un reclinatorio cómodo, su rosario y algún estante o mesa para colocar sus libros de oración, santo rosario, agua bendita y demás.

¿Quiere salvar su alma? Debe hacer oración todos los días, para lo cual debe tener un lugar y un tiempo con las condiciones necesarias para que su oración sea bien hecha. "Es preciso orar siempre y no desfallecer" San Lucas XVIII, 1.

2º Impedimentos de la oración. - Uno de los principales problemas de la oración o de la falta de aprovechamiento son las distracciones y desde luego la falta de disposición, veamos:

2.1. Cuando uno reza el santo Rosario con la televisión encendida, con la música que agrada, con un niño mal educado corriendo e interrumpiendo, con personas que nos hablan para preguntar una bagatela, ¿qué clase de oración podrá darse con esas condiciones? Por esto requiere orden, disciplina, soledad y silencio; creo que son los fundamentos o las bases para que exista oración.

2.2. Rezar en la plaza, en el camión, está expuesto a una multitud de distracciones, de interrupciones, de elementos que impiden el crecimiento y desarrollo de un alma, sencillamente porque no tiene el lugar a propósito para la oración, a saber: un pequeño altar o imagen de su devoción, su cera encendida, su reclinatorio y por supuesto SILENCIO.

3º Profesionalidad. – El motivo común del porque las almas no desarrollan su potencialidad en la oración, en la meditación es debido a la falta de profesionalidad, de hacer bien las cosas; se ocupa destinar un tiempo fijo, un lugar expreso para la oración, un cuerpo descansado y limpio [aseo] con la mente sosegada, atenta; por supuesto silencio. En síntesis: hacer la oración bien hecha, en el lugar adecuado, con las condiciones por lo menos indispensables.

3.1. No confundir la humildad o la pobreza con la dejadez, la irresponsabilidad; no faltan algunos malos católicos que le llaman oratorio o capillita a la bodega, abajo de la escalera o a la parte donde se coloca todo lo que no tiene lugar, por lo regular no es lo mejor. Hablamos de hacer las cosas bien hechas y profesionales. 

Quiera Dios Nuestro Señor, tenga usted la disposición, la generosidad, el ingenio y la voluntad para tener su oratorio personal donde cada día se entregue a la oración y a la santificación de su alma.

Dios le bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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