Usted puede ser santo.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida. 


La santidad de vida es una reforma total de la persona, su manera de pensar, obrar, trabajar, planear, construir, juzgar, estudiar, educar; es decir, una vida conforme a la doctrina de Nuestro Señor Jesucristo, "Pues si coméis, ó si bebéis, ó hacéis cualquier otra cosa: hacedlo todo a gloria de Dios." San Pablo a los Corintios X, 31. 

La santidad de vida, una vida sin pecado en definitiva es una gracia donde es vital la voluntad y buena disposición del católico; pero, quiero hacer énfasis [resaltar] en que es algo muy complejo [abarca toda la persona], requiere mucho tiempo, mucha paciencia, mucha perseverancia. 

Muchos buenos católico, erróneamente [con muy buena voluntad] se exigen tanto, quieren la santidad de vida [no pecar] con un retiro espiritual, con la lectura de un libro, con una novena, en una cuaresma, en un cierto tiempo de santas y piadosas comuniones; humanamente está fuera de la realidad, salvo un milagro de Dios; las cosas requieren mucho tiempo, paciencia y sobre todo cierta comprensión y dulzura [no alcahuetería]. 

De tanto exigirse, de ponerse metas fundadas en expectativas particulares, terminan por desanimarse y autoconvencerse que nunca alcanzaran la santidad de vida, que no es para ellos, finalmente abandonan todo. 

No estimado católico, haga lo que esté en su mano hoy, mañana hará lo propio, lo importante es que cada día, cada minuto, cada momento, cada uno haga lo que es de su parte; la recta intención, el santo deseo, la jaculatoria, el desviar la mirada, el santo Rosario, etc, etc. 

Sobre todo, tener paciencia con sus propios errores, reconocerlos y emprender el camino con cuidado, desconfiando de nosotros y confiando mucho en Nuestro Señor Jesucristo y en la Santísima Virgen María. 

Recuerde que lo ordinario [normal] hoy día, es una educación contra los fundamentos de la Religión Católica, una constitución contra la doctrina de Dios, una economía fundada en la usura [pecado]; es decir, se vive hoy en una sociedad anticristiana, es obvio que hay una apostasía casi general. Imagínese Usted que tan complejo es en éste mundo 'hic et nunc' [aquí y ahora] tener santidad de vida, entonces, más paciencia, perseverancia y buena voluntad.

Estamos llamados a la santidad de vida, pero según su temperamento, su cultura, su idiosincrasia, dice Santo Tomás: 'La gracia perfecciona la naturaleza, no la destruye'. Usted con la gracia de Dios y su buena voluntad alcanzará la santidad de vida, conforme es Usted, con sus sentimientos, como es Usted, es decir: Usted va ser el mismo, pero sin pecar. 

¿Qué hacer?

1º El Santo Rosario.- Usted no puede generar la santidad que Usted no tiene, el medio más a propósito es por medio de la Santísima Virgen María, porque la Madre de Dios sí puede hacerlo a Usted santo, porque tiene el poder, el deseo y la intención; la gloriosa Virgen María a pedido muchas veces que recemos santa y piadosamente el Santísimo Rosario. 

2º Paciencia, perseverancia y buena voluntad.- Usted no ponga fechas, ni tiempos para alcanzar la santidad de vida, simple y sencillamente porque Usted no va a producir la gracia, entonces, ¿En qué mente cabe, poner tiempo a lo que no depende de Usted? Usted persevere en el Santo Rosario. 

3º No se compare, ni se juzge, ni se condene.- Usted rece el santo Rosario, santa y piadosamente, la Bendita Madre de Dios, va a llevarlo al cielo, cuando disponga y del modo que crea más conveniente.

"Verdaderamente ¿quienes son los que se salvan? Aquellos por quienes esta Señora beningnísima interpone la autoridad de sus ruegos [Dion. Cart.]". San Alfonso María de Ligorio, 'Las Glorias de María', página 194.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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