¿Usted quiere cambiar de vida o quiere simular?


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

El católico debe definir: ¿qué quiere con su vida?, ¿a dónde quiere llegar?, para poder trabajar con rumbo, con método y objetivos claros; de lo contrario se pierde en las distracciones del mundo y las tentaciones de Satanás.

En el cristianismo actual, hay una somnolencia general, como un vaho que adormece el espíritu, la inteligencia, y se torna  a los chismes, al estudio de la curiosidad, a objetivos intrascendentes. 

¿Porque el católico no abandona el pecado? Sencillamente porque no se lo ha propuesto real y verdaderamente, no ha perseverado y combatido con el arnés de Dios.  

Comentarios

1º Definición. 

La fe católica y el cuerpo de doctrina está definida, lo que no se define es cada persona que integra la Religión Católica, no está determinado a vivir realmente el catolicismo. 

El espíritu de la indefinición es una enfermedad general en la Iglesia Católica, hay una indiferencia en materia de fe y costumbres, provocado por la soberbia y el amor a la propia excelencia que busca en todo el provecho personal, evadiendo responsabilidades en todo lo que no hay ganancia. 


2º Masificación. 

En el momento que no hay definición en los fieles de abandonar el pecado y alcanzar la santidad, se generaliza la masificación [estar porque hay que estar, porque ahí van todos], la cultura del número, de la costumbre, de acomodarse a las mayorías; y para no sentirse mal, se simula o aparenta que se busca abandonar el pecado y la santidad, tan sólo con la lengua o de apariencia [simulación]; esta es la decadencia o masificación del cristianismo.


3º Cambie Usted. 

Deje de culpar al párroco, al entorno que lo vió nacer, a quienes lo traicionaron, al universo mundo, y ubíquese en la realidad ¿Usted quiere cambiar de vida -real y verdaderamente- o quiere simular? 

El cambio verdadero ocupa abandonar la zona de confort, la polvadera de la chismocracia, y abocarse a hacer las cosas bien hechas, los resultados los veremos en diez años. 

Las mayorías no quieren cambiar, quieren pasarsela a gusto, tranquilos, aparentar que hacen las grandes obras, pero en realidad no hacen nada sustancial -sólo activismo-: no hay realmente verdaderas confesiones, penitencias en secreto, pagar realmente la décima parte de sus ingresos a la Iglesia [diezmo], leer metódicamente la doctrina católica, rezar el santo Rosario como se debe, apartarse de las compañías que no son de Dios, etc. 

¿Usted que quiere? 

Dios le bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



Etiquetado:  alimento para el alma

Comentario: Deja comentario

* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.