¿Usted quiere ser de Dios?



Ave María Purísima, sin pecado original concebida. 


Queridos hermanos, la vida del buen católico es una lucha permanente, un combate, una milicia de todos los días contra uno mismo, contra las personas que le rodean, contra las máximas y costumbres del mundo, contra tentaciones, en medio de una vida ordinaria o común. 

Por esta razón algunas almas nobles, erróneamente conciben un catolicismo o una vida espiritual cerca de Dios, donde todo es paz, gozo sensible, alegría permanente, en fin, un estado como sobrenatural; cuando conocen la realidad, verdaderamente se espantan. 

Porque la vida espiritual es un combate por defender la gracia de Dios en las ideas, en el pensamiento, en los deseos, en el sueño, en la vida entera, donde hay caídas, heridas y muertes; pero: la gracia, la perseverancia y el amparo de la Santísima Virgen María pueden sostener un alma, que realmente esté dispuesta a morir en el terreno de los hechos, donde no hay cabida para las almas sedientas de consuelo, de descanso y de vivir sin hacer nada al amparo de "la vida espiritual". 


Consideraciones


1º El hombre tiene el primer combate en su propia persona, porque es un compuesto de alma y cuerpo, cada elemento con intereses distintos, combaten ambos por dominar. Está fuera de contexto el cristiano que no quiere pelear o combatir, cuando la principal dificultad está en su propio ser.

"Porque la carne codicia contra el espíritu: y el espíritu contra la carne: porque estas cosas son contrarias entre sí: para que no hagáis todas las cosas que quisiereis... Mas las obras de la carne están patentes: como son: fornicación, impureza, deshonestidad, lujuria, idolatría, hechicerías, enemistades, contiendas, celos, iras, riñas, discordias, sectas, envidias, homicidios, embriagueces, glotonerías y otras cosas como estas, sobre las cuales os denuncio, como yo lo dije: Que los que tales cosas hacen, no alcanzarán el reino de Dios.  Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, longanimidad, mansedumbre, fe, modestia, continencia. castidad." Epístola de San Pablo a los Gálatas VI, 17-23.


2º El católico que trate de vivir santamente será más combatido, que el hombre que vive habitualmente en pecado mortal o que es en la práctica un esclavo de Satanás. 

Notelo Usted mismo, una persona que vive alejado de los sacramentos, de la oración, regularmente sus tentaciones son relativamente sencillas porque es un esclavo de Satanás, en razón del habitual pecado en su vida desde hace años; luego entonces, el interés del demonio es que continué en ese camino, la condenación es segura. 

Si un pecador, se confiesa, lucha por vivir en gracia de Dios, por frecuentar los sacramentos, por vivir santamente, TENGA LA CERTEZA QUE SERÁ CRUELMENTE COMBATIDO POR SATANÁS Y SUS ESBIRROS POR TODOS LOS MEDIOS POSIBLES, no soporta el demonio que un esclavo por el pecado se subleve o revele, tratando de vivir en gracia y amistad. 

Esta es la explicación, de porqué las almas cerca de la Iglesia, de Dios y de los santos sacramentos serán más tentados, tendrán probablemente caidas más fuertes, porque ellos están luchando contra Satanás en el día a día. 


3º Se equivocan las almas "delicadas, afeminadas, comodinas" al buscar en Dios o en la vida espiritual un confort sentimental, un vivir "a gusto", dicen "buena vibra". Ser de Dios, es ser un enemigo declarado de  Satanás, con una guerra en aumento, por eso se requieren almas dispuestas a todo.

No se espante de los combates, el demonio sabe olfatear perfectamente las almas determinadas, las almas interesadas y las mediocres; las conoce perfectamente, a cada una tiene una manera diferente de atacar. 


4º Si Usted quiere ser de Dios, debe inmolarse, renunciar a Usted mismo, tomar el camino de la Cruz, el santo Rosario, la santa perseverancia y no hacer caso de su persona [en el buen sentido], no buscarse a uno mismo en todo, no quejarse de todo y no hacerse el muy sentido, en este camino se ocupan almas dispuestas a morir a ellos mismos, pero: con inteligencia, con la fe de Dios, no como un "tonto" que se entrega a cualquier persona abusiva que manda e impera falsamente "en el nombre de Dios".

"Una voluntad a medias, al igual que una oveja sarnosa, basta para contagiar todo el rebaño. Si entre vosotros hubiera ya alguna de ésas que se haya introducido en vuestro redil por la falsa puerta del mundo, echadla fuera en nombre de Jesucristo crucificado, considerándola como lobo entre ovejas." San Luis María G. de Montfort, 'Prácticas de la perfección cristiana' No. 15. 


Dios le bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.




Etiquetado:  Alimento para el alma

Comentario: Deja comentario

* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.