¿Usted se quiere salvar?


Ave María Purísima, sin pecado original concebida. 


Queridos hermanos, en medio de los grandes problemas particulares en que vivimos [familiares, económicos, salud, sociales, educación y constitución anticristiana, etc.] no debemos perder de vista el motivo fundamental de nuestra vida: salvar nuestra alma. 

Los problemas nunca se van a acabar en la vida presente, por lo cual debemos desarrollar una extraordinaria habilidad, destreza e inteligencia para vivir en gracia de Dios Nuestro Señor en el mundo corrupto y corruptor. 


Consideraciones 


1º Una ilusión común en las almas nobles, es desear vivir en gracia de Dios, pero: 'cuando mi problema se resuelva, cuando tenga dinero, salud, etc. etc.' 

Programar la vida de gracia para mañana, es una piadosa dosis para tranquilizar la conciencia. No culpe al mundo entero de su falta de virtud, no culpe a la mala suerte, a los sacerdotes; la pregunta es clara: ¿Usted se quiere salvar? Si es cierto, hoy habilite la gracia de Dios en su alma, el mañana no existe.


2º La vida en gracia de Dios se construye en el día a día, levantándose rápidamente del pecado,  siendo vigilantes de nuestros propios actos, rezando cada día el Santo Rosario, frecuentando la santa Misa verdadera, la sagrada confesión, la lectura espiritual, en sintesis: se requieren ganas, disposición, presteza, para superar cuantas dificultades se pongan en frente, y no estar a la espera de cualquier pretexto, ocasión o excusa para evadir responsabilidades. "Alma salvada todo está salvado, alma perdida todo está perdido."


3º No se distraiga con los problemas, simple y sencillamente son parte de la vida, los cuales debemos tratarlos sin descuidar la salvación eterna de nuestra alma.

Aconsejo el rezo piadoso, devoto, despacio del Santo Rosario cada día a la Bienaventurada Siempre Virgen María; procure tener un altar en su casa para rezar cada día su santo Rosario, de preferencia de rodillas [al menos una parte], despacio [es un cáncer las prisas], si es posible dos ceras encendidas.

"Aún cuando os hallaseis en el borde del abismo o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo; aun cuando fueseis un hereje endurecido y obstinado como un demonio, tarde o temprano os convertiréis y os salvaréis, con tal que (lo repito, y notad las palabras y los términos de mi consejo) recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte, para conocer la verdad y obtener la contrición y el perdón de vuestros pecados." San Luis María G. de Montfort, El secreto del Rosario. 


Dios le bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



Etiquetado:  Alimento para el alma

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