El Santo Rosario reforma de costumbres.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


"La Santísima Virgen ordenó a Santo Domingo exponer a los fieles que recen el Rosario con los misterios sagrados de la vida de Jesucristo, no solamente para que le adoren y glorifiquen, sino principalmente para que regulen su vida y sus acciones con sus virtudes.


Ahora bien, de igual manera que los hijos llegan a imitar a sus padres, viéndolos y conversando con ellos, y aprenden su lenguaje oyéndolos hablar, como un aprendiz consigue dominar su arte viendo trabajar a su maestro, así también los fieles cofrades del Rosario, considerando seria y devotamente las virtudes de Jesucristo en los quince misterios de su vida, se hacen semejantes a su Maestro divino, con el auxilio de su gracia y la intercesión de la Santísima Virgen María."


San Luis María G. de Montfort, El Secreto del Santo Rosario, Rosa XII.

Comentario: Deja comentario

* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.