Un ateo furioso convertido en un fervoroso católico.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida. 

"Un hijo de uno de los soberanos de Alemania había vivido desde su infancia en la mayor disolución: educado por un maestro impío, seguía las máxima absurdas del iluminismo alemán, añadiendo por fin a sus extravíos el materialismo y el ateísmo; en una palabra, se entregaba a cara descubierta a toda maldad e iniquidad. 

En un domingo los asociados [Cofradía del Sagrado Corazón de María] dirigieron a Dios y a la Santísima Virgen sus oraciones en favor de este malvado, y he aquí que ya desde aquella misma noche experimentó en sus ideas una revolución y fenómenos extraños y aterradores. Se esforzaba en resistirlo y apartarlo, pero en vano; la gracia de la conversión alcanzada por las oraciones de los asociados no dejó de dar golpes a su corazón y a su entendimiento, hasta convertirlo de un ateo furioso é impío en un fervoroso católico." 

San Antonio María Claret, 'Colección de Opúsculos' Tomo II, página 337, año de 1860.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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