Meditaciones


La meditación es fundamento de nuestra fe, una persona que cada día tiene santas meditaciones sobre las verdades eternas de nuestra fe católica esta en camino de santificación.

Las dificultades de la vida, son la manera ordinaria de distinguir un alma de Dios, porque todo aprovecha para su santificación.

Cuando un alma se disipa y se llena de todo, se desgasta, pierde la paz, suele hablar mucho en detrimento de la salud espiritual.

Un alma sin Dios es un alma que no ha llegado a la plenitud de su vida, engañada en ilusiones y dolores provocados por el pecado y la ausencia del Creador.

Los placeres, los pecados, la mentira,el dinero y el poder temporal no satisfacen el alma, no la hacen feliz y no proporcionan la salvación eterna de nuestra alma.

Erroneamente se concibe la santidad de vida exclusiva del claustro y de las casas de oración; cada católico puede vivir santamente conforme a su estado y condición.

Recurrir a María Santísima es un medio infalible para vencer los asaltos del infierno.

Los hombres buenos empiezan en el día a día, con pequeñeces, con aparentes insignificancias, en medio de un mundo que no conoce reglas, salvo el interés propio.

¿Qué son las riquezas, los honores, el poder y los placeres? Tienen su función material, pero espiritualmente son un verdadero peligro para la salvación eterna de un alma: 'De que te sirve ganar el mundo si tu alma se pierde'

El hombre se desarrolla lentamente en medio de tres grandes enemigos: mundo, demonio y carne.

Existe el ahora, el mañana no existe. ¡Despierta, es tiempo de trabajar! trabaja y no te quejes, rezar tu Rosario, arrepiéntete y con todo, con todo hasta la muerte.

Una manera de ser infeliz, es desear lo que no tienes y despreciar lo que tienes.

¿Por qué tener miedo al día de mañana? ¿Por qué buscar en lo por venir motivos de temor y de tristeza?