Meditaciones


La meditación es fundamento de nuestra fe, una persona que cada día tiene santas meditaciones sobre las verdades eternas de nuestra fe católica esta en camino de santificación.

Fortalécete y cura tus heridas a la sombra de Jesús Sacramentado, implora la misericordia de su Sagrado Corazón, ahí encontrarás consuelo, alivio y consejo para tu salud espiritual.

La ociosidad engendra muchos peligros para la salud espiritual, procura ocuparte en la santificación de tu alma, en la gloria de Dios, en el cumplimiento de los deberes de estado.

Haz lo que haces en gracia de Dios, pero trabaja cada día para poder alcanzar esa vida. Es difícil, pero no imposible.

Somos ricos en errores, miserias y pecados, pues hay que sacar provecho para alcanzar la salvación eterna.

¿Si en este momento tuvieras que morir cuál sería tu destino? ¿Te encuentras en gracia de Dios o en pecado mortal?

Utilice su inteligencia para ganase el cielo en todas las ocasiones del día, sean prosperas o adversas, no se busque a usted mismo en todas las cosas, busque a Dios Nuestro Señor y la inmolación de Usted.

¡Cuán dulce es dar el corazón, el cuerpo, el alma, a Jesús! ¡Ah! ¡cuán generoso es este Señor, cuán fiel este Amigo, cuán magníficamente recompensa este Dios a todos aquellos que le sirven!

La santificación de un alma no es cuestión de unos días, es aprender a vivir en gracia de Dios, lo cuál requiere inteligencia aplicada, voluntad y la gracia de Dios Nuestro Señor.

"El alma racional está creada a imagen de Dios: todas las creaturas pueden ocupar nuestra alma, pero sólo Dios es capaz de llenarla".

¿En qué has empleado los años que Dios te ha concedido? Roguemos a Nuestro Señor que nuestra vida no sea una queja continua, un permanente culpar al universo mundo de lo que no tenemos.

El pecado es el inicio de todos los problemas, la ruina de la salud, de la economía, de la familia, sencillamente porque el pecado es la puerta por donde entra Satanás.

Alma cristiana si te has equivocado o esclavizado en algún pecado, no te desanimes, trata de arrepentirte y de implorar la gracia de Dios.