Con la muerte se define la eternidad de tu alma.




Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


I. ¿Cuánto esfuerzo del hombre por sobrevivir? ¿Cuánto trabaja por la industria humana, por adquirir una licenciatura, un trabajo bien remunerado, un cuerpo atlético? Todas estas cosas se terminan con la muerte, y ¿Cómo te preparas para la eternidad? La ocupación principal y el fin del hombre es salvar su alma, de lo cual en la práctica poco o nada se hace caso.


II. La salvación o la condenación eterna son el término de la vida del hombre, quiera o no quiera. ¿Quieres salvar tu alma o quieres condenarla? ¿Qué haces hoy por lo que quieres después de la muerte? Si quieres salvar tu alma, debes abandonar el pecado, frecuentar los sacramentos y fortalecerte constantemente en el Santo Rosario; si no tienes tiempo, no te espantes que marches en vía de condenación eterna.


III. ¿De que te sirve ganar el mundo si tu alma se pierde? Con la muerte se define la eternidad de tu alma: cielo o infierno, santo o demonio. El hombre muere solamente una vez, y para el lado en que cae el árbol, allí queda eternamente. ¿Qué estás haciendo con tu vida?


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.




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