Dos caminos para llegar al cielo: la inocencia y la penitencia.


28 Jul
28Jul


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


I. Cuánto daño hay en un alma que pierde su inocencia, ¡ jamás se podrá recuperar !, salvo un milagro de Dios. Cuidar  a los niños, cuidar la pureza, los ojos, las conversaciones, las amistades; esos son los medios por donde se pierde un tesoro que no hace semejantes a los ángeles: la inocencia.

Solamente hay dos caminos para llegar al cielo: la inocencia y la penitencia. 


II. ¡Cuidate, amate!, cada pecado hace que se pierde más y más la santa inocencia, 'un abismo lleva a otro abismo', en un instante se peca, en un instante se muere, en un instante se condena un alma. ¿Son puros y castos tus pensamientos, tus miradas y tus palabras? Inicia una reforma de vida por medio del Santo Rosario, la Santísima Virgen tiene el poder y el querer de ayudar a los pecadores que humildemente imploran su patrocinio.


III. El mundo predica erróneamente que se necesita del pecado para ser feliz, para progresar y alcanzar una estabilidad económica: es una gran mentira. ¿Quieres ser feliz? guarda la santa ley de Dios, conserva tu corazón, tu mente y tus pensamientos dignos de un hijo de Dios por la gracia.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.