El miedo es la fortaleza de tus enemigos.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


I. Dios Nuestro Señor, es un Padre amoroso que nos ama infinitamente, que siempre busca nuestra salvación eterna, que ha dado su vida por nosotros, y cada día nos acompaña un ángel de la guarda para asistirnos en todo. ¿Por qué tener miedo al día de mañana? ¿Por qué buscar en lo por venir motivos de temor y de tristeza? 


II.- Ten confianza en Dios, es nuestro Padre que nos ama, que siempre nos ha ayudado. Buscad el reino de los cielos y lo demás se dará por añadidura...


III. Si los males que temes cayeren sobre ti: pobreza, la calumnia, la deshonra, la enfermedad, no te desesperes. Cuando tus sufrimientos parezcan sin remedio, entonces es cuando debes redoblar tu confianza en Dios; cuando el mundo nos abandona es cuando se complace en acudir a socorrernos. Pon toda tu esperanza en Dios que te ama.


IV. Recurre a Dios en toda circunstancia, y sobre todo en las aflicciones. Invocalo y ten confianza en Él, como si nada esperases de ti mismo. Con todo, trabaja por tu parte; pero, no tengas miedo, porque el miedo es la fortaleza de tus enemigos, y es el medio para socavar la fe.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.




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