El pecado te roba la paz del alma.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


I. Trata de no cometer pecado, cuando por la fragilidad humana tuvieras la desgracia de ofender a Dios Nuestro Señor, procura con rapidez acercarte al sacramento de la confesión con un corazón contrito y humillado para alcanzar el perdón de Dios.

II.- Es un verdadero castigo para el pobre pecador que no se arrepiente la mala conciencia, un remordimiento y la ausencia de Dios que le acusa en todas partes, que impide sea feliz y que pueda disfrutar de un simple amanecer.

III.- A veces es difícil componer los daños, arrepentirse de corazón, pero para Dios no hay imposible, pide con todas las fuerzas de tu corazón la gracia del santo arrepentimiento, la gracia de tener un corazón contrito y humillado, de poder tener a Dios en tu alma.

IV.- Procura cada día rezar el santo Rosario despacio y con atención, rezar cada día tres Ave Marías al despertar y antes de dormir, trata de ofrecer flores y encender veladoras a la gloriosa Virgen María, que sea por su intercesión nos alcance la gracia de una conciencia en paz y en amistad con Dios Nuestro Señor. 


Dios te bendiga.




Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



Comentario: Deja comentario

* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.