No te duermas hermano pecador.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



I. Hermano pecador, no te asuste por la crisis económica y por la corrupción social en la cual vivimos. Ocúpate de salvar tu alma, ocúpate en no condenar tu alma en el infierno. Porque estamos hablando de la eternidad, no tiene fin. Sirvan los problemas actuales para santificar tu alma, para purificarte, pero no cometas el error de culpar al mundo entero y de justificar tus pecados en los demás. ¡Recuerda que has de morir!


II. El fin de la vida es el comienzo de la eternidad, llegada la muerte serás juzgado y se definira tu destino eterno: cielo o infierno; santo o demonio. Por eso procura rezar cada día el Santo Rosario a la Santísima Virgen María, se un fiel devoto de Nuestra Señora, ganate el cielo con acciones claras y contundentes hoy que puedes.

 

III. No te duermas hermano pecador, no esperes hacer el día de mañana lo que hoy no haces. Existe el ahora, el mañana no existe. ¡Despierta, es tiempo de trabajar! trabaja y no te quejes, rezar tu Rosario, arrepiéntete y con todo, con todo hasta la muerte.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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