Procura no envidiar ni juzgar a los demás.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


I. Las personas tienen muchas cosas buenas que aveces envidiamos, y los convertimos en enemigos o en centro de nuestros señalamientos porque nos sentimos inferiores a ellos, al no tener ese don o habilidad que ellos tienen por gracia de Dios.


II. Todas las personas tienen algunos dones de Dios, pero tambien una cruz interior, por eso no debemos criticar o señalar con tanta ligereza: ¿Sabes tu lo que sufre esa alma a la que criticas o sientes envidia por ella? Cada uno tiene la cruz de su medida.


III. Solemos juzgar por el exterior o apariencia, pero al interior hay muchas debilidades que no alcanzamos a ver, por eso ser feliz con lo que Dios nos ha dado, sin envidiar a nadie, porque esos sentimientos matan el alma, roban el amor a Dios Nuestro señor y amargan nuestra vida.


IV. Reza cada día el Santo Rosario, vive en paz, tranquilo, conforme con lo que Dios te ha concedido, poco a poco con la gracia de Dios, con tu esfuerzo y buena voluntad Nuestro Señor Jesucristo te va conceder gracias y medios para que salgas adelante. 


Dios te bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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