¿Quieres ser santo?



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


I. Los amigos de Dios son conducidos por la Cruz de la renuncia a su querer, padecen el repudio y desprecio del mundo, son constantemente afligidos a ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo y de sus santos Apóstoles.


II. Si buscas riquezas materiales, pasartela muy bien aquí en la tierra, una excelente salud, amistad con el mundo, ningún problema humano, ser tolerante; sencillamente no te interesa Dios, sino tus intereses particulares, y que Dios se acomode a tu modo de vida.


III. ¿Quieres ser santo? Empieza por amar las humillaciones, por despreciar las riquezas y los honores del mundo, ama las contrariedades de cada día como enviadas de Dios para tu santificación. 



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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