Salmo Miserere (50).


19 Jun
19Jun



Ten piedad de mí, o Dios, según tu grande misericordia. 

Y según la multitud de tus piedades, borra mi iniquidad. 


Lávame mas y mas de mi iniquidad: 

y límpiame de mi pecado. 


Porque yo conozco mi iniquidad: 

y límpiame de mi pecado. 


Contra ti sólo he pecado, y he hecho el mal delante de tí: 

para que seas justificado en tus palabras, y venzas cuando eres juzgado. 


Pues mira que yo he sido concebido en iniquidades: 

y en pecados me concibió mi madre. 


He aquí que tú has amado la verdad: 

me has mostrado lo arcano y lo oculto de tu saber. 


Me rociarás con hisopo, y seré limpiado: 

me lavarás, y mas que la nieve seré emblanquecido. 


A mi odio darás gozo y alegría: 

y se regocijarán mis huesos abatidos.


Aparta tu rostros de mis pecado: 

y borra todas mis iniquidades.


Cria en mí o Dios un corazón puro: 

y renueva en mis entrañas un espíritu recto. 


No me deseches de tu rostro: 

y no quites de mí tu Espíritu Santo. 


Vuelvéme la alegría de la salud: 

y confórtame con un espíritu principal. 


Enseñaré a los inicuos tus caminos: 

y los impíos se convertirá a ti. 


Líbrame de las sangres Dios, Dios de mi salud: 

y ensalzará mi lengua tu justicia. 


Señor, abrirás mis labios: 

y mi boca anunciará tu alabanza. 


Porque si hubieras querido sacrificio, lo hubiera sin duda ofrecido: 

tú no te deleitarás con holocaustos. 


Sacrificio para Dios es el espíritu atribulado: 

al corazón contrito y humillado no lo despreciarás oh Dios. 


Haz bien Señor a Sión con tu buena voluntad: 

para que se edifiquen los muros de Jerusalén. 


Entonces aceptarás sacrificio de justicia, ofrendas, y holocaustos: 

entonces pondrán sobre tu altar becerros.










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