San Ignacio de Loyola, el hombre que venció el pecado.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


I. San Ignacio de Loyola, el soldado escogido por Dios para fundar la Compañía de Jesús, el estratega militar que nos enseña a vivir en este mundo perverso.

Sus Ejercicios espirituales son el resumen del camino del pecado mortal hasta la santidad en este mundo,  comienza por reconocer y llorar sus pecados, por los medios para adquirir la virtudes y por la manera como se debe vivir para ganar a Nuestro Señor Jesucristo.


II. San Ignacio después de su conversión, llevó una vida de silencio, aparentemente escondida, bebiendo el espíritu y la doctrina de Nuestro señor Jesucristo. Después funda la Compañía de Jesús en medio de injurias, afrentas, humillaciones, contradicciones, prisión, como es costumbre en las obra de Dios, siempre combatidas.


III. San Ignacio de Loyola supo lo que quería: "La mayor honra y gloria de Dios", para tan alta perfección, se inmolo así mismo, a ejemplo de Nuestro Divino Redentor: desasirse del temor de todo lo que no sea Dios y darse enteramente a Él. No buscarse a sí mismo para encontrar a Cristo por entero.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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