¿Tú, que quieres con tu vida?



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


I. El buen católico siempre encontrará oposición en el mundo al vivir la doctrina de Nuestro Señor Jesucristo: el desprecio de las riquezas, de la honra, fama; la vida de oración, la inmolación de uno mismo; el verdadero perdón, caridad y fe.


II. Las máximas y los malos ejemplos del mundo buscan el beneficio personal al margen de los intereses de Dios, del alma y de la Iglesia. Los hombres de mundo buscan el "buen vivir", placeres,  honores, fortuna;  En el mundo, se alaba el pecado que redunda en beneficio material; la vida espiritual es sinónimo de falta de mundo.


III. ¿Tú, que quieres con tu vida?, ¿Cuál es el fin de tus obras, pensamientos y aspiraciones? El grave mal del católico es la tolerancia, el vivir bien con todos, la no definición, el arte de conciliar a Dios con el mundo, con la intención práctica de evitar problemas y llevar una vida más tranquila.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.




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