Meditaciones #vida santa


La meditación es fundamento de nuestra fe, una persona que cada día tiene santas meditaciones sobre las verdades eternas de nuestra fe católica esta en camino de santificación.

El pecado es el inicio de todos los problemas, la ruina de la salud, de la economía, de la familia, sencillamente porque el pecado es la puerta por donde entra Satanás.

Hermano pecador, santifíquese con el pan de cada día, no es preciso vivir en un monasterio medieval o en medio de santos monjes para alcanzar la perfección espiritual.

De todas tus ocupaciones, no hay ninguna más útil que el cuidado de tu salvación, puesto que se trata de una eternidad bienaventurada;

El pecado destruye la vida, la salud, las familias, la economía, la paz, los gobiernos, la educación.

El enemigo de felicidad es el pecado, donde se comete un pecado ahí comienza el camino de la infelicidad, de la tristeza y del desencanto de la vida.

Erroneamente se concibe la santidad de vida exclusiva del claustro y de las casas de oración; cada católico puede vivir santamente conforme a su estado y condición.

Procura buscar la salvación eterna de tu prójimo, en vez de hablar mal, trata de disculparlos y de hacer oración por sus pecados.

La admirable, silenciosa y ejemplar vida del Señor San José, es un gran ejemplo contra la vanidad, el orgullo y la falsa espiritualidad.

Pecador con deseo de ser bueno, procura que un sacerdote te imponga la medalla milagrosa, portala con fe, devoción y respeto; es un medio muy eficaz para alcanzar la santidad de vida.