Mundo católico


"Si fuerais del mundo del mundo, el mundo amaría lo que es suyo: mas porque no soy del mundo, antes yo os escogí del mundo, por eso os aborrece el mundo." Evangelio de San Juan XV, 19.

Quien estudie los Protocolos, advierte que son producto de una mente brillante, enferma de odio a Dios Nuestro Señor, a la Santa Iglesia y a la salvación eterna de las almas.

La obra de Cristo no falla, ni puede fallar, aunque los hombres, consciente o inconscientemente, se confabulen para destruirla, aunque los lobos, revestidos con pieles de oveja se introduzcan fraudulentamente en el aprisco.

Está fuera de duda que la homosexualidad de Paulo VI fue instrumental en la curva paradigmática que vio el ascenso del “Colectivo Homosexual” en la Iglesia Católica de los Estados Unidos. El rol fue decisivo en la selección y ascenso de grado de muchos miembros homosexuales de la Jerarquía católica.

“Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán: y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.” Evangelio de San Mateo XXIV, 9.

El fundamento de la ley de la historia es: ‘Inimicitias ponam inter te et mulierem’, la lucha entre la ciudad de Dios y la ciudad de Satanás.

El silencio es traición, es compromiso; es dar facilidades a la demolición, es injuriar a Cristo y a la Iglesia por complacer a los hombres.

Confundir las instituciones con los hombres, el querer santificar al Papa, por el mero hecho de ser Papa, es ponerse en el peligro de caer en una "papolatría", muy ajena a la verdad revelada.

Se busca amar a Dios Nuestro Señor, a la santa madre Iglesia Católica, la salvación eterna de las almas con la gracia de Dios, y el favor de la Santísima Virgen María.

¿Cuál es el origen de los problemas en la Iglesia? ¿Porque cambiaron la misa? Casualidad...

Las ideologías y las estrategias intelectuales son expuestas por personas individuales, quienes han aprendido o bebido esas enseñanzas de otros.

¿Dónde escuchar la Santa Misa en latín en México?

Los criptojudíos, falsamente convertidos a la religión católica verdadera, conocidos como “marranos” están en algunas congregaciones , y son escogidos con sumo esmero para una misión destructora de la Iglesia católica.