Mundo católico


"Si fuerais del mundo del mundo, el mundo amaría lo que es suyo: mas porque no soy del mundo, antes yo os escogí del mundo, por eso os aborrece el mundo." Evangelio de San Juan XV, 19.

El pueblo judío unido en la Sinagoga lleva el gran dolor de su traición, reclama el amor que perdió cuando se reveló contra Dios, la Sinagoga judía esta sedienta de amor, el cuál encuentra el judío individual al profesar la fe católica, como Sinagoga volverá a Dios al final de los tiempos.

“La espantosa abominación en el lugar santo”.

El odio de Satanás pretende derrotar a la Santísima Trinidad para ponerse en su puesto, ofreciendo en holocausto a Lucifer el mismo Cordero de Dios que fue en cambio ofrecido para la Redención de la humanidad.

Preguntémonos, entonces, ¿dónde está la verdadera Iglesia? Si aceptamos la profecía de la Virgen de La Salette, la Iglesia verdadera está visible en aquellos que huyen de la herejía, conservando entonces la Fe.

Un gran castigo caerá sobre todo el género humano, no hoy, ni mañana, sino en la segunda mitad del siglo XX. 
En ninguna parte del mundo habrá orden y Satanás reinará en los más altos puestos, determinando el curso de los acontecimientos. Él logrará introducirse efectivamente hasta la cumbre de la Iglesia.

La perversidad universal presente, tiene como origen, fuente y raíz en la espantosa abominación en el lugar santo, es el reinado temporal de Satanás.

¡No son la Iglesia, pero están en lugar Santo! Son la espantosa abominación predicha por el profeta Daniel en el lugar santo.

En los tiempos catastróficos actuales que vive la Iglesia se debe salvaguardar la verdadera fe y el santo sacrificio del altar.

¿Cómo hablar de Paz cuando sus insignias litúrgicas están literalmente recubiertas de símbolos ocultos que glorifican el Culto del Hombre, el Culto de Lucifer, el Anticristo, la redención gnóstica, la Triple Trinidad, la guerra a Dios, la destrucción de Su Iglesia y la supresión del Sacrificio de Cristo en la Cruz?

Una espada y un anillo prenda de la unión con el ejército masónico que debe ir a la conquista del campo enemigo para la destrucción del Templo y del Reino de Dios para sustituirlo por el Templo y el Reino de Lucifer: es decir con una Nueva Torre de Babel.

Si no existiera un “estado de necesidad”, no se justificaría teológicamente nuestra no obediencia a Roma, así como tampoco se justificaría la obediencia a la autoridad que nuestros actuales superiores de la Fraternidad tanto invocan.

Hay testimonios de que en los tiempos del rector Michael Faure, de raza hebrea, hubo una gran camaradería entre rabinos judíos y sacerdotes de la Fraternidad en la Argentina, siendo lo mas escandaloso el funeral del tío de un sacerdote en una Sinagoga!!!