¿Bergoglio y la jerarquía modernista son la Iglesia Católica?


25 Feb
25Feb


“Le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio, y no amaron sus vidas hasta la muerte.” Apocalipsis de San Juan XII, 7.


La Iglesia "es la sociedad espiritual y visible de todos los bautizados que profesan la doctrina de Cristo y obedecen al Papa, con el fin de participar de los méritos de Cristo y salvarse." Padre Rafael Faria, Curso Superior de Religión, No. 235. 

Jorge Mario Bergoglio, al igual que sus predecesores desde le muerte de SS. Papa Pío XII ocurrida el día 9 de octubre de 1958, a saber: Juan XXIII, Paulo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI; ocupan el lugar del Vicario de Cristo, están sentados en el lugar de Dios en la tierra, pero han apostatado de la fe de Nuestro Señor Jesucristo, han predicado otro evangelio, han suprimido con temeridad diabólica el Sacrificio Perpetuo, se han embriagado con los poderes de la tierra.

Repetimos la pregunta: ¿Jorge Mario Bergoglio y la jerarquía modernista surgida en el Vaticano II son la Iglesia Católica verdadera? No, porque no tienen la misa verdadera instaurada a perpetuidad, no porque predican otro Evangelio, promueven en todas las formas la herejía, y persiguen por todos los medios la única verdad revelada por Nuestro Señor Jesucristo. ¡No son la Iglesia, pero están en lugar Santo! Son la espantosa abominación predicha por el profeta Daniel en el lugar santo.


Consideraciones


1º ¿Jorge Mario Bergoglio y la jerarquía modernista surgida en el Vaticano II son la Iglesia Católica verdadera?

2º Enseñanzas de las Sagradas Escrituras en este rubro.

3º Profecía de Nuestra Señora de La Salette.

4º Visión del Papa León XIII.

5º Profecía de San Francisco de Asís.

6º Tercer secreto de Nuestra Señora de Fátima.

7º ¿Cuánto tiempo la Iglesia padecerá esta crisis?

8º Conclusión.


1º ¿Jorge Mario Bergoglio y la jerarquía modernista surgida en el Vaticano II son la Iglesia Católica verdadera?

La jerarquía eclesiástica preparada por el masón Juan XXIII, establecida por Paulo VI en el Vaticano II, y formalizada por Juan Pablo II, no tienen la doctrina inmutable de la Iglesia Católica, ¡no son la Iglesia Católica!, han cambiado todos los sacramentos, han suprimido el Sacrificio perpetuo, han eliminado las piedras de ara,  el rezo del Oficio Divino, han cambiado el Derecho Canónico, la teología en general; han síntesis es una nueva Iglesia en el lugar de la Iglesia.

A Dios Nuestro Señor nada se le escapa, por el contrario, es en cumplimiento de las Sagradas Escrituras, confirman la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo al confirmar las profecías anunciadas.

Jorge Mario Bergoglio y la jerarquía modernista surgida en el Vaticano II son la espantosa abominación en el lugar santo que predica contra todo lo que se dice Dios y pretende ser adorado como si fuera Dios.


2º Enseñanzas de las Sagradas Escrituras en este rubro. 

  • “Cuando viereis que la abominación de la desolación, que fue dicha por el profeta Daniel, está en el lugar santo, el que lee entienda. Entonces los que estén en la Judea huyan a los montes. Y el que en el tejado no descienda a tomar alguna cosa de su casa. Y el que el campo, no vuelva a tomar su túnica…Habrá grande tribulación, cuál no fue desde el principio del mundo hasta ahora, ni será. Y si no fuesen abreviados aquellos días, ninguna carne sería salva: más por los escogidos aquellos días serán abreviados.”  Evangelio de San Mateo XXIV, 15-22.

  • “Y no os dejéis seducir de nadie en manera alguna, porque no será, sin que antes venga la apostasía, y sea manifestado el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone, y se levanta sobre todo lo que se llama Dios, o es adorado, de manera que se sentará en el templo de Dios, mostrándose como si fuese Dios…Ya está obrando el misterio de la iniquidad, solo que el que está firme ahora, manténgase, hasta que sea quitado de en medio. Y entonces se descubrirá aquel perverso, a quien el Señor Jesús matará con el aliento de su boca, y le destruirá con el resplandor de su venida. La venida de aquel es según la operación de Satanás, en toda potencia, y en señales, y en prodigios mentirosos, y en toda seducción de la iniquidad para aquellos que parecen, porque no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por eso les enviará Dios operación de error, para que crean a la mentira. Y serán condenados todos los que no creyeron en la verdad, antes consintieron a la iniquidad. Más nosotros, debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos amados de Dios, porque Dios os escogió en primicias para salud, en la santificación del espíritu, y en la fe de la verdad. En la cual os llamo también por nuestro Evangelio, para alcanzar la gloria de Nuestro Señor Jesucristo. Y así, hermanos, estad firmes, y conservad las tradiciones que aprendisteis, o por palabra, o por carta nuestra. Y el mismo Señor Nuestro Jesucristo, y Dios, y Padre nuestro, el cual os ha amado y nos ha dado la consolación eterna, y la buena esperanza en gracia, consuele vuestros corazones, y los confirme en toda buena obra y palabra.” 2ª Epístola de San Pablo a los Tesalonicenses, II, 3-16.


3º Profecía de Nuestra Señora de La Salette.

El 19 de septiembre de 1849 la Santísima Virgen María se aparece en La Salette, anunciando las cosas que vivimos de una manera clara:

  • “En el año 1864, Lucifer y un gran número de demonios serán desatados del infierno. Abolirán la fe poco a poco, aun entre las personas consagradas a Dios; las cegarán de tal manera que, a menos de una gracia particular, esas personas tomarán el espíritu de sus malos ángeles. Muchas casas religiosas perderán completamente la fe y perderán a muchísimas almas”.

  • “La Iglesia será eclipsada, y el mundo quedará consternado.”

  • “Los conventos, las flores de la Iglesia estarán corrompidos y el Demonio será como el rey de los corazones.”

  • “Los demonios del aire, con el Anticristo, harán grandes prodigios en la tierra y en los aires, y los hombres se pervertirán más y más.”

  • “Durante ese tiempo nacerá el Anticristo, de una religiosa hebrea, de una falsa virgen, que tendrá comunicación con la antigua serpiente, maestra de impureza. Su padre será obispo. Al nacer vomitará blasfemias, tendrá dientes; en una palabra, será el demonio encarnado, lanzará gritos espantosos, hará prodigios y no se alimentará sino de impurezas. Tendrá hermanos que, aunque no sean como él, demonios encarnados, serán hijos del mal”.

  • “Los sacerdotes, ministros de Mi Hijo, los sacerdotes, por su mala vida, por sus irreverencias y su impiedad al celebrar los santos misterios, por su amor al dinero, a los honores y a los placeres, se han convertido en cloacas de impureza”. 


4º Visión del Papa León XIII.

El día 13 de octubre de 1884, 33 años antes de la última aparición de Nuestra Señora de Fátima, donde el Vicario de Cristo reinante escribió: 

  • “Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que él podía destruir la Iglesia y llevar a todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás le pidió permiso a Dios de tener 100 años para influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo”. 


5º Profecía de San Francisco de Asís.

La profecía se presenta sin ninguna alteración, tal como figura en las Obras del Seráfico Padre San Francisco de Asís, Washbourne, 1882, páginas 248-250.

Poco antes de su muerte y convocados los Frailes, les amonestó sobre las tribulaciones futuras, diciendo:

  • Sean fuertes, mis hermanos, tomen fuerza y crean en el Señor. Se acerca rápidamente el tiempo en el que habrá grandes pruebas y tribulaciones; abundarán perplejidades y disensiones, tanto espirituales como temporales; la caridad de muchos se enfriará, y la malicia de los impíos se incrementará.

  • Los demonios tendrán un poder inusual; la pureza inmaculada de nuestra Orden y de otras, se oscurecerá en demasía, ya que habrá muy pocos cristianos que obedecerán al verdadero Sumo Pontífice y a la Iglesia Romana con corazones leales y caridad perfecta. En el momento de esta tribulación un hombre, elegido no canónicamente, se elevará al Pontificado, y con su astucia se esforzará por llevar a muchos al error y a la muerte.

  • Entonces, los escándalos se multiplicarán, nuestra Orden se dividirá, y muchas otras serán destruidas por completo, porque se aceptará el error en lugar de oponerse a él.

  • Habrá tal diversidad de opiniones y cismas entre la gente, entre los religiosos y entre el clero, que, si esos días no se acortaren, según las palabras del Evangelio, aun los escogidos serían inducidos a error, si no fuere que serán especialmente guiados, en medio de tan grande confusión, por la inmensa misericordia de Dios.

  • Entonces, nuestra Regla y nuestra forma de vida serán violentamente combatidas por algunos, y vendrán terribles pruebas sobre nosotros. Los que sean hallados fieles recibirán la corona de la vida, pero ¡ay de aquellos que, confiando únicamente en su Orden, se dejen caer en la tibieza!, porque no serán capaces de soportar las tentaciones permitidas para prueba de los elegidos.

  • Aquellos que preserven su fervor y se adhieran a la virtud con amor y celo por la verdad, han de sufrir injurias y persecuciones; serán considerados como rebeldes y cismáticos, porque sus perseguidores, empujados por los malos espíritus, dirán que están prestando un gran servicio a Dios mediante la destrucción de hombres tan pestilentes de la faz de la tierra. Pero el Señor ha de ser el refugio de los afligidos, y salvará a todos los que confían en Él. Y para ser como su Cabeza [Cristo], estos, los elegidos, actuarán con esperanza, y por su muerte comprarán para ellos mismos la vida eterna; eligiendo obedecer a Dios antes que a los hombres, ellos no temerán nada, y han de preferir perecer antes que consentir en la falsedad y la perfidia.

  • Algunos predicadores mantendrán silencio sobre la verdad, y otros la hollarán bajo sus pies y la negarán. La santidad de vida se llevará a cabo en medio de burlas, proferidas incluso por aquellos que la profesarán hacia el exterior, pues en aquellos días Nuestro Señor Jesucristo no les enviará a estos un verdadero Pastor, sino un destructor.


6º Tercer secreto de Nuestra Señora de Fátima.

Un gran castigo caerá́ sobre todo el género humano, no hoy, ni mañana, sino en la segunda mitad del siglo XX.

  • "En ninguna parte del mundo habrá orden y Satanás reinará en los más altos puestos, determinando el curso de los acontecimientos. Él logrará introducirse efectivamente hasta la cumbre de la Iglesia. También para la Iglesia, vendrá el tiempo de sus más grandes pruebas. Cardenales se opondrán a Cardenales, Obispos a Obispos. Satanás marchará en medio de sus filas, y en Roma habrá cambios. Lo que está podrido caerá y lo que caiga no se levantará más. La Iglesia será oscurecida y el mundo trastornado por el terror.

  • Una gran guerra se desencadenará en la segunda mitad del siglo XX. Fuego y humo caerán del Cielo, las aguas de los océanos se convertirán en vapor, y la espuma se levantará, trastornando y sumergiendo todo. Millones y millones de hombres perecerán de hora en hora; los sobrevivientes envidiarán a los muertos.

  • Habrá muerte por todas partes a causa de los errores cometidos por los insensatos y por los partisanos de Satanás quien entonces, y solamente entonces, reinará en el mundo. Finalmente, los que sobrevivan a todos los eventos, los que estén aún con vida, proclamarán nuevamente a Dios y Su Gloria, y Lo servirán como en un tiempo, cuando el mundo no estaba así́ pervertido."


7º ¿Cuánto tiempo la Iglesia padecerá esta crisis?

El día y la hora nadie lo sabe, existen varios estudios muy interesantes sobre las semanas de años anunciadas por el profeta Daniel, sin embargo es muy revelador que la Sagrada Escritura hace coincidir el fin del eclipse de la Iglesia o el reinado del anticristo con la segunda venida de Nuestro Señor Jesucristo.

  • “Y entonces se descubrirá aquel perverso, a quien el Señor Jesús matará con el aliento de su boca, y le destruirá con el resplandor de su venida.” 2ª Epístola de San Pablo a los Tesalonicenses, II, 8.

  • “Y firmará su alianza con muchos en una semana, y en medio de esta semana cesará la hostia y el sacrificio, y será en el templo la abominación de la desolación, y durará la desolación hasta la consumación y el fin.” Profecía de Daniel IX, 27.

  • “Y desde el tiempo en que fuere quitado el sacrificio perpetuo, y fuere puesta la abominación para desolación, serán mil doscientos y noventa días. Bienaventurado el que espera, y llega hasta mil trescientos y treinta y cinco días.” Profecía de Daniel XII, 11.

  • “Más el atrio, que está fuera del templo, déjalo fuera, y no lo midas: porque se ha dado a las gentes, y hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses.” Apocalipsis de San Juan XI, 2.

  • “Y hablará palabras contra el Excelso, y atropellará los santos del Altísimo, y pensará poder mudar los tiempos y las leyes, y serán puestos en su mano hasta un tiempo y dos tiempos, y mitad de un tiempo. Y se sentará el juicio para quitarle el poder, y que sea quebrantado, y perezca para siempre.” Profecía de Daniel VII, 25.

  • “Y los brazos estarán de su parte, y contaminarán el santuario de la fortaleza, y quitarán el sacrificio perpetuo: y pondrán la abominación para desolación. Y los prevaricadores del testamento usarán de engañoso disimulo: más el pueblo que conozca a su Dios, estará firme, y hará. Y los sabios del pueblo enseñarán a muchos y morirán a espada y a fuego, y en cautiverio, y en rapiña por muchos días.” Profecía de Daniel IX, 31.


8º Conclusión.

Jorge Mario Bergoglio y la jerarquía modernista surgida en el Vaticano II son la espantosa abominación en el lugar santo que predica contra todo lo que se dice Dios y pretende ser adorado como si fuera Dios.

Vivir en gracia de Dios, tener la verdadera devoción a la Santísima Virgen María, rezar el Santo Rosario despacio,  Sostener la fe verdadera, mantener el Santo Sacrificio perpetuo, conocedores de que Satanás y sus hijos, utilizando a personas [hombres de Iglesia] de buena intención, faltos de capacidad o vendidos por unas cuantas monedas, trabajan incansablemente por corromper y destruir la Iglesia remanente, por eliminar de la faz de la tierra el Sacrificio perpetuo.






“Le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio, y no amaron sus vidas hasta la muerte.” Apocalipsis de San Juan XII, 7.





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