El tradicionalismo o la Iglesia remanente.


24 Jan
24Jan



“Roma perderá la fe y será la sede del anticristo… la Iglesia será eclipsada.” Nuestra Señora de La Salette, 19 de septiembre de 1846.


Comúnmente se le llama tradicionalismo a las Congregaciones, sacerdotes y lugares donde se mantiene la santa misa instituida a perpetuidad; el término tradicionalismo católico propiamente es incorrecto, pero es una expresión que se relaciona con el sacrificio perpetuo.

Nos encontramos en la gran apostasía, una apostasía casi general, la abominación en el lugar santo, falso Papa, en un periodo de una gran confusión como no la hubo ni la habrá.

La Iglesia Católica continua su obra salvadora aún en los días presentes, el Santo Sacrificio debe continuar por disposición de Nuestro Divino Redentor, pero no con la magnificencia exterior hasta la muerte de SS. Papa Pío XII. 

Roma ha perdido la fe, Juan Bautista Montini “Paulo VI” consagró "la Iglesia" a Satanás con una misa negra en la Basílica de San Pablo en 1969, actualmente el Vaticano es ocultamente un centro de “misas negras”, un lugar mundial de concentración donde se le ofrecen sacrificios humanos al príncipe de las tinieblas.

Todo católico añora la presencia del Pastor Supremo, del Vicario de Cristo, el ejercicio en bien de la salvación eterna de las almas impartido desde la cátedra de San Pedro en Roma, pero hoy, por permisión divina se encuentra ocupada por la espantosa abominación en el lugar santo blasfemando contra el santo nombre de Dios, la casa está ocupada por Satanás; el católico verdadero no puede sujetarse al hombre de pecado que blasfema contra Dios, actualmente la cabeza visible es Jorge Mario Bergoglio.

Por lo cuál la Iglesia  huye al desierto desprovista de todo, con miles de peligros perseguida por el dragón que va a destruirla, si pudiera ser. 

“Y la mujer huyó al desierto, en donde tenía un lugar aparejado de Dios, para que allí la alimentasen mil doscientos y sesenta días. Y hubo una grande batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles lidiaban con el dragón”. Apocalipsis de San Juan XII, 6.

La situación actual es prácticamente la Iglesia en las catacumbas, comunidades pequeñas en medio de muchas carencias, limitantes y peligros; donde debe crecer la fe en Dios Nuestro Señor.

La Iglesia Católica ha sido reducida a su mínima expresión, pero el tradicionalismo o como se le quiera nombrar, no son lugares absolutamente seguros ni inexpugnables, son lugares donde por gracia de Dios se conserva la fe católica verdadera, pero muchos invadidos por diversos males doctrinales, morales, e infiltraciones de elementos ajenos a le fe católica que buscan la destrucción de la Institución Divina reducida a la mínima expresión en los días presentes. 

Buscar humanamente la valides de los sacramentos, no poner su fe en los hombres de Iglesia, rezar el santo Rosario y esperar la gloriosa venida de Nuestro Señor Jesucristo.

Satanás que ha tenido su conquista milenaria de suprimir el Sacrificio perpetuo, por permisión divina, de ocupar el lugar Santo, puede si Dios lo permitiera destruir cualquier comunidad que se llama tradicionalista o donde se conserva la fe católica.

Ahora bien, seamos realistas y no echemos “cuetes al aíre” cantando victoria por tener la dicha de conserva la fe verdadera. El tradicionalismo tiene una grave crisis de “corrientada” rayando en la mediocridad o vulgaridad en la parte humana, mucha informalidad que desdice de la Iglesia en sus mejores momentos, muchas torpezas cubiertas con la buena voluntad, la “espiritualidad”, pero bueno, esa es la realidad.

Hablar de la Congregación numéricamente más grande, me refiero a la Fraternidad San Pío X, y su hija, la Fraternidad San Pedro, como Institución es una ramera que se prostituye con Roma apóstata, pretendiendo en su delirio llegar a un acuerdo con la espantosa abominación en el lugar santo, teniendo como cabeza visible a Jorge Mario Bergoglio; Por supuesto que hay muchos sacerdotes y feligreses que no están de acuerdo, pero no está en sus manos los rumbos de su Instituto religioso.

Otras Congregaciones con ideas extrañas, como la tesis ‘materialiter’ y cuestiones absurdas, apartadas totalmente de la realidad teológica que nos ha tocado vivir; así como los miles de distractores al interior del “tradicionalismo”, como el mal entendido “bautismo de deseo” encabezado por los hermanos Dimond, que tienen trabajos admirables y respetables, pero en ese tema han errado; otro distractor es el absurdo del “Squetinsimo” o “Conclavismo” que se erige en portavoz de la ignorancia, y desde luego los miles de problemas morales –entendibles todos por la situación de excepcionalidad actual-, y que duele decirlo, pero muchos hombres de Iglesia influidos por el espíritu de las tinieblas corrompen moralmente al clero, porque es un medio eficaz de dominación. Además de las comunidades “tradicionalistas” de corte rosacruz, las marcadamente con elementos homosexuales, masónicos, otros con elementos judíos, otros que se dicen de ultra-derecha que en la practica destruyen la Iglesia y se colocan por encima del sacerdocio católico.

Sin lugar a dudas, resulta más aguda la situación actual, porque el clero en su mayoría es joven, con falta de hombres de Iglesia ancianos apegados al espíritu de Jesucristo Nuestro Señor, la evidente crisis económica donde prácticamente los hombres de Iglesia no tienen la posesión jurídica de los templos o centros de misa, viéndose en la necesidad de ceder un poco con los dueños del lugar.

En fin, humanamente es una situación muy compleja, pero alentadora para quienes realmente quieren amar a Dios Nuestro Señor con mil y un defectos, pero con hidalguía, con Doctrina y con una gran devoción a la Santísima Virgen María.

No se desanimen soldados de Cristo humillados con calumnias y difamaciones fabricadas por los esbirros de Satanás que pretenden apropiarse de la luz de Cristo y llamarse santos, siendo sus obras contra Cristo, haciendo consistir la santidad de vida en la simulación que redunda en alabanza de ellos mismos, sedientos siempre de honras y reconocimientos, con el disfraz de corderos siendo lobos rapaces, mercenarios que desprecian y destruyen el Magisterio de la Iglesia Católica, conculcando el Derecho Canónico bajo el velo de la falsa humildad, despreciando sacrílegamente en los hechos la Doctrina de la Esposa Inmaculada para ponerse ellos en el lugar de Dios, sus costumbres y adaptaciones por encima de la teología, de la liturgia, del Derecho Canónico y de la ciencia eclesiástica, es decir: “La espantosa abominación en el lugar santo”.

Que los verdaderos soldados de Cristo, en su desierto recen el Santo Rosario cada día con toda fe, inmolen sus vidas como incienso en la oración, gasten sus energías en amar y servir a Dios Nuestro Señor en María, por María y con la Bendita Madre de Dios en medio del mundo corrompido dominado en su exterioridad por la bestia que blasfema contra Dios y contra todo lo que se dice Dios.


“Le han vencido por la sangre del Cordero, y por la palabra de su testimonio, y no amaron sus vidas hasta la muerte.” Apocalipsis de San Juan XII, 7.




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