Mundo católico #mundo católico


"Si fuerais del mundo del mundo, el mundo amaría lo que es suyo: mas porque no soy del mundo, antes yo os escogí del mundo, por eso os aborrece el mundo." Evangelio de San Juan XV, 19.

Señor Obispo la Iglesia requiere unidad, lo invito a rezar el santo Rosario despacio, a celebrar la santa misa con calma, a respetar el Derecho Canónico; cuente con un humilde servidor en todo lo que sea para la mayor honra y gloria de Nuestro Señor Jesucristo, pero por amor a Dios le pido, deje de ofender, deje de dañar a la Iglesia.

Los clérigos infiltrados desmoralizan, siembran la impureza, propagan doctrinas confusas, facilitan la derrota de los buenos católicos con apariencia de santidad.

El arma favorita de la quinta columna consistió en introducir en las filas del clero a jóvenes cristianos descendientes de judíos que practicaban en secreto el judaísmo.

"Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, sobre los astros de Dios ensalzaré mi solio, me sentaré en el monte del testamento, a los lados del Aquilón. Subiré sobre la altura de las nubes, semejante seré al Altísimo. Más al infierno serás precipitado en lo profundo del lago: Los que te vieren, se inclinarán a ti, y te contemplarán: ¿Por ventura es este el hombre, que conturbó la tierra, que estremeció los reinos?” Profeta Isaías XIV, 11.

Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, sobre los astros de Dios ensalzaré mi solio, me sentaré en el monte del testamento, a los lados del Aquilón. Subiré sobre la altura de las nubes, semejante seré al Altísimo. Más al infierno serás precipitado en lo profundo del lago.

El gran sofisma de esta trágica confusión, dentro del seno mismo de la Iglesia, está en confundir la institución divina, que Cristo hizo de su Iglesia, con los hombres, que, legitima o ilegítimamente, ocupan los puestos de la Iglesia.

"Traman la ruina de la Iglesia, no desde fuera, sino desde dentro; en nuestros días el peligro está casi en las entrañas mismas de la Iglesia y en sus mismas venas; y el daño producido por tales enemigos es tanto más inevitable, cuanto más a fondo conocen la Iglesia”.

-Triunfe en todos aquella caridad que no busca lo propio, a fin de que, ahogados los estímulos de la envidiosa contienda y la ambición insaciable que atormentan al corazón humano, todos vuestros esfuerzos, con una fraternal emulación, tiendan al aumento de la gloria divina.

"El que no sabe gobernar su casa: ¿Cómo cuidará de la Iglesia de Dios?" Epístola de San Pablo a Timoteo III, 5.

“Una cosa es lo que ‘debe’ ser y otra lo que es en realidad. Hay obispos santos, muy santos, así como hay obispos pecadores, muy pecadores.” Pbro. Dr. Joaquín Sáenz y Arriaga.

Guardar silencio no es ya decoroso, si no queremos aparecer infieles al más sacrosanto de nuestros deberes, y si la bondad de que hasta aquí hemos hecho uso, con esperanza de enmienda, no ha de ser censurada ya como un olvido de nuestro ministerio.

¿Qué utilidad tendrá al pueblo cristiano con semejantes sacerdotes? Cuando no hicieron otro mal que presentarse a los fieles, serian innumerables los daños que ocasionarían con su conducta personal;