Un libro sagrado de los judíos: "El Talmud".


30 Dec
30Dec

Los judíos fabrican un libro llamado Talmud.


1.    “En estos últimos siglos sus rabinos publicaron varias obras contra la Religión Cristiana: en estas combatían las verdades del Evangelio (la cuales también contienen su Talmud y sus libros antiguos) no por medio de la razón, sino por medio de ficciones y falsedades, inventando hechos del todo nuevos contrarios a sus propios libros antiguos, opuestos a la razón natural, y aun contra la misma Sagrada Escritura del viejo Testamento: de suerte que cada una de estas obras llevan consigo su propia confutación, y desde luego manifiestan el espíritu de la mentira, y de la abominación e impiedad que contienen.” Don Juan Joseph Heideck, Defensa de la religión cristiana, año de 1798, tomo IV, Carta primera, página 181.

2.    “Para caracterizar a los judíos, hemos de decir que el judío es un pueblo atado a un Libro, el Libro por excelencia, la Ley, la Thora. En realidad, forman la Thora los 5 libros del Pentateuco que escribió Moisés. Pero los judíos sólo aceptan la Thora con las interpretaciones que los Rabinos han ido trasmitiendo de boca en boca como palabra de Dios superior a la del mismo Moisés, interpretaciones que han quedado consignadas y en cierto modo petrificadas en un voluminoso libro, llamado el Talmud, que es el código civil y religioso de los judíos.” Pbro. Julio Meinvielle, El judío en el misterio de la historia, cap. 1. Ediciones Theoría, Buenos Aires, 1975.

El Talmud es obra de Satanás.

1.    “Ciertamente el diablo es la cabeza de todos los malvados (inicuos): y todos los malvados (inicuos) son miembros de esta cabeza. ¿Pilato no fue un miembro del diablo? ¿Los judíos que persiguieron y los soldados que crucificaron a Cristo, no fueron miembros del diablo?”  “Certe iniquórum ómnium caput diábolus est: et hujus cápitis membra sunt omnes iníqui. An non diáboli membrum fuit Pilátus? An non diáboli membra Judaéi persequéntes, et mílites crucifigéntes Christum fuérunt?” Homilía de San Gregorio Papa, Homilia 16 in Evangelia.

2.    “Ningún otro deseo tiene el demonio, ningún otro negocio, ningún otro empeño que perder nuestra alma” San Bernardo, De Medit. C XIII

Contenido del Talmud.

En confirmación del apartamiento de la verdad del pueblo judío y de las graves palabras que Nuestro Señor dijo: Vosotros sois hijos del diablo: y queréis cumplir los deseos de vuestro padre, veamos sucintamente algunas enseñanzas del Talmud, es decir:  la interpretación orgánica del Antiguo Testamento hecha por rabinos, maestros, profetas e iluminados judíos para su pueblo, con dos partes principales: la Mishna (leyes religiosas) y la Gemara (comentarios, explicaciones e interpretaciones). Sagradas enseñanzas:


A.    Fabulas contenidas en el Talmud.

1.     “Cuando el niño está en el vientre de la madre, tiene una luz sobre su cabeza, con la cual está mirando a todo el mundo, desde el principio, hasta lo último, y con ella conoce, y entiende la ley, y todas sus sentencias; y en la misma hora que sale del vientre de la madre, viene un ángel, y le da un golpe en la boca, y entonces olvida cuanto sabia.” in Nillo, cap. Abortatrix. 

2.    “Un caballo, y un jumento quebraron unos vasos, y que luego se levantó gran controversia entre los doctores, sobre la resolución de satisfacer estos daños; y determinaron, que esto se dilatase hasta la venida del Mesías.” in Babaquamu, cap. 1.


B.    Blasfemias contra Nuestro Señor Jesucristo contenidas en el Talmud.

1.    “Ieshu el Nazareno, que ha desviado al mundo de la fe en el Santo, bendito sea él, será lanzado eternamente en esperma hirviente; su cuerpo es reconstruido cada viernes por la tarde y es arrojado al esperma hirviente a la salida del Sabbat. El infierno se consumirá, pero sus castigos y tormentos no acabarán jamás. Ieshu y Mahoma son estos huesos impuros de la carroña, Ellos son el excremento del perro que ensucia y por haber seducido a los hombres, ellos han descendido al infierno de donde no remontarán jamás.” Sepher Ha-Zohar, Tomo II, pagina 88. Máxima autoridad en Kábala.


C.    Odio contra los cristianos contenidas en el Talmud.

1.    “El israelita está obligado a poner todo su empeño en quitar las espinas de la viña, esto es, en arrancar y en extirpar a los cristianos de la tierra; no se puede dar alegría mayor a Dios bendito que ésta que hacemos exterminando a los impíos y a los cristianos de este mundo.” SepherOr Israel. Fol. 180

2.    “Los judíos nunca deben cesar de exterminar a los Goim –cristianos-; no les debe dejar nunca en paz…” Aboda Zarah (26b) Talmud

3.    “A los cristianos se les debe matar sin misericordia” Aboda Zarah (26b) Talmud

4.    “Los judíos no deben escatimar ningún esfuerzo en combatir a los tiranos que los mantienen en este Cuarto Cautiverio a fin de ser libres. Deben combatir a los cristianos con astucia y nada debe hacer para evitar que les suceda algún mal: sus enfermos no deben ser atendidos, no se debe ayudar a las mujeres cristianas en el momento del parto, ni tampoco deber ser salvados cuando estén en peligro de muerte” Zohar (1, 160) Talmud

5.    “Se les debe matar aún a los mejores Goim.” Aboda Zarah (26b) Talmud.


D.    Autoriza dar muerte a los no judíos el Talmud.

1.    “El mejor de los gentiles debe ser asesinado”. (Tractaes menor, Soferim 15, Regla 10).

2.    “Al mejor de los no judios, matadlo”. (Abodah Zara, 26 b, Thosephoth, reeditando la enseñanza de Ben Yohai – Nota: en otras versiones se podria traducir como: “Hasta el mejor de los gentiles debe ser asesinado”.

3.    “Un gentil hereje puede ser asesinado de inmediato por tus propias manos”. (Abodah Zara, 4 b).

4.    “El que derrama sangre de los no judíos ofrece un sacrificio a Dios”. (Jalkut Simeoni ad Pentateucum, s. n. con.)

5.    “Todo judío que derrame la sangre de los sin Dios (no judíos), hace lo mismo que un sacrificio a Dios”.(Bammidber raba c. 21 y Jalkut 722).

6.    “El judío que derrame sangre de un goyim ofrece a Dios un sacrificio agradable”. (Sepher Or Israel 177 b).

7.    “Asesinar un goyim es lo mismo que matar a un animal salvaje”. (Sanhedrin 59 a).

8.    “Esta permitido tomar el cuerpo y la vida de un gentil (un no judío)”. (Sepher ikkarim III, c. 25). 


E.    El Mesías del Talmud.

1.    “Cuando el mesias hijo de David venga, exterminará a todos los enemigos”. (Majene jeshua fol. 76, c. 1).

2.    “Cuando el mesias llegue, cada judio tendrá 2.800 esclavos”. (Simeon Haddaesen, fol. 56 d).

3.    “El mesias no vendrá mientras existe un judio que deba soportar el ser dominado por un no judio”. (Shanhedrin 98 a).

4.    “En tiempos del mesias, los judios extirparán a todos los pueblos del mundo”. (Bar Nachmani, “Bammidhar baba”, fol. 172, c. 4 y 173, c. 1).

5.    “El mesias dará al judio el dominio del mundo y todos los pueblos serán subyugados”. (Sanhedrin fol. 88, c. 2, fol. 99 c. 1).


F.    Odio contra los no judíos.

1.    “Los judios son llamados humanos de condición, pero los no judios no son humanos. Ellos son bestias.” (Baba mezia, 114 b).

2.    “El no judío es una basura; un excremento”. (Schulkman Arukh, con las palabras del rabino Josef Caro).

3.    “Todos los niños gentiles son animales”. (Yebamoth 98 a).

4.    “Considera al Goyim como un animal bestial y feroz, y trátalo como tal. Pon tu celo y tu ingenio en destruirle”. (Tomo 3, libro 2, cap. 4, art. 5).

5.    “Los pueblos de gentiles (no judíos) constituyen el prepucio del género humano que debe ser cortado”. (Libro del ohar, s. n. con.).

6.    “Vosotros israelitas sois llamados hombres, mientras que las naciones del Mundo no son de llamarse hombres, sino bestias”. (Baba mezia, 114 c. 1)

7.    “El Akum (no judío) es como un perro. Si: la sagrada escritura enseña a honrar al perro mas que a un no judío”. (Ereget Raschi Erod. 22, 30).

8.    “Jehové creó al no judío en forma humana para que el judío no sea servido por bestias. Por lo tanto, el no judío es un animal en forma humana, condenado a servir al judío de día y de noche”. (Midrasch Talpioth, 255 1, Warsaw 1.855).

9.    “Las almas de los no judios provienen de espíritus impuros y se llaman cerdos”. (Jalkut Rubeni Gadol, 12 b).

10.    “Aunque el no judío tiene la misma estructura corporal del judío, ellos se comparan con el judío como un mono a un humano”. (Schene luchoth haberith, p. 250 b).

11.    “Si tu comes con un gentil (un no judío) es lo mismo que si comes con un perro”. (Tosapoth, Jebamoth 94 b).

12.    “Si vemos que un idólatra (gentil) es arrastrado o se ahoga en el río, no debemos ayudarlo. Si vemos que su vida está en peligro, no debemos ayudarle a él”. (Maimonides, Mishnh Torah, p. 184).

13.    “Si un judio tiene un sirviente o criado no judío que muere, no se le debe dar el pésame al judío, sino que debe decírsele: ‘Dios reemplazará tu pérdida como si uno de tus bueyes o asnos hubiese muerto’ “. (Jore dea 377, 1).

14.    “No salves al goyim en peligro de muerte”. (Hilkkoth Akum, z 1).


G.    El judío tiene derecho de apoderarse de los bienes de los no judíos.

1.    “Todas las propiedades de las otras naciones pertenecen a la nación judia, la cual, por consiguiente, tiene derecho a apoderarse de todo sin ningún escrúpulo”. (Schulchan Aruch, Choszen Hamiszpat 348).

2.    


H.    El secreto del Talmud.

1.    “Informar a un goyim de algo relacionado con nuestra religión seria igual que matar a todos los judios, pues si los goyims supieran lo que enseñamos acerca de ellos, nos matarian abiertamente”. (Libro de David, 37).


I.    El judío se hace el Dios viviente en el Talmud.

1.    “Dios se muestra en la tierra en la semblanza del judío. Judío, Judas, Juda, Jevah o Jehová son el mismo y único ser; el hebreo es el dios viviente, el dios encarnado; es el hombre celeste, el Adán Kadmon. Los otros hombres son terrestres, de raza inferior. Sólo existen para servir al hebreo. Son pequeñas bestias.” Kaballah ad-Pentateuco, Fol. 97, Col. I.

2.    “Golpear a un judio es como abofetear la cara de Dios”. (Sanhedrin 58 b).

3.    “Establecemos que ningún rabino alguna vez pueda irse al infierno”. (Hagigah 27 a).


J.    Sentencias ilógicas contra la Majestad Divina contenidas en el Talmud.

1. “Que la noche se divide en tres custodias; y en todas Dios da bramidos como de Leon, diciendo: Ay de mi! Que he destruido mi casa, quemando mi Templo, y hecho, que mis hijos anden cautivos por el mundo; y que de puro sentimiento, hiere al cielo con los pies, al modo del que pisa en el lagar; y que a modo de la paloma, se queja, y se oyen sus lamentos.” in lib. De Benedict. cap. 1.

4.    “Que Dios hace oración cada día por la liberación de su pueblo” in lib. De Benedict. cap. 1.

5.    “Que Dios fue injusto, y peco, haciendo injuria a la luna, haciéndola menor que el sol, y que por ese pecao se ofrecia sacrificio; y que Dios necesitaba de él, para quedar purificado.” Holyn, cap. Istae sur, rapiae.

6.   “Que Dios, en las tres horas del día, esta sentado, y estudiando en la ley; en las tres siguientes, está enseñando a los muchachos, que murieron; en las otras tres, juzga a todo el mundo; en las otras tres, está jugando, y recibiendo alegría con el Leviatán; y que solo en esto se ocupa en el día; y que por la noche sube sobre un querubín, y visita diez y ocho mil mundos, que ha criado; y que esto hace después de la creación del mundo; y que antes de criarle, edificaba mundos, y los destruía.” Habodzara.

7.    “En el tiempo que se ordenaba el talmud, estaba Dios en su estudio celestial, con sus rabinos estudiantes; y que un día se levantó una grande controversia, sobre cierta causa de una lepra; esto es, si uno debía ser reputado por leproso, o no; y Dios decía, que si los demás rabinos, decían, que no; y dijeron: ¿quien examinará esta controversia? Y todos convinieron, que fuese rabí Barnahamam; y en la misma hora fue su alma llevada al cielo, y dio su parecer, y le aprobó Dios.” In Baba Batra, cap. Qui conducit.

8.    “Que en otra ocasión hubo una discusión muy ardua, y muy controvertida, sobre cierta ley; y todos los rabinos eran de u parecer; y el rabino Eliazer era contrario a todos, alegando muchas razones en su favor; pero los otros no asentían a ellas; y entonces rabí Eliazer dijo: Si mi opinión es verdadera, la remito a Dios; y en la misma hora se oyó una voz del cielo, que dijo: No queráis impugnar a rabí Eliazer, porque dice la verdad. Entonces se levantó rabí Ofna, y estando en pie, dijo: Señor, y Dios, la ley no esta en el cielo, sino en la tierra, y en ella se ha de juzgar; y has mandado, que cuando haya duda, estemos a la mayor parte de los pareceres; y al punto excomulgaron a rabí Eliazer, hasta que se sujetó al parecer de todos.”Baca Mecin, cap. Aurum comparat argentum. Sixto Senefi, ibi fol. 134; Piñateli, ibi fol. 54, refiriendo esta disputa, dicen: “Que así que los rabinos oyeron la voz del cielo, a favor de Eliazer, se indignaron contra Dios, y le excomulgaron; y que entonces, riéndose de ellos, dijo: Mis hijos me han vencido.”

9.    “Que el rabino Raba oyó una voz, que le dijo: Ven conmigo, y te mostraré el monte Sinaí. Camine, y se oyó una voz, que decía: ¡O miserable de mí! ¡Ay de mí! ¿Porque he hecho un juramento, y quien me absolverá de él? Y después que vine al estudio, declaré esto a los maestros de la ley; y me riñeron, porque yo entonces no dije: Yo te absolveré. Y dijeron, que esta voz era de Dios, que estaba atribulado, por este juramento, que había hecho.” Talmud in Baba Batra, cap. Qui vendit navem.

10.    “Que un rabino fue tan astuto, que engaño a un ángel, y a Dios; queriendo Dios llevar al cielo el alma de un rabino, llamado Josué, que era muy virtuoso, envió un ángel, que se lo dijere. El tal, oyendo la embajada del ángel, le respondió: En vano te envía Dios, estando yo leyendo el talmud. -Esto dijo, porque tienen por cierto los judíos, que quien está leyendo en el talmud, nunca morirá. - Y así, te conjuro por este libro, que no puedas llevar mi alma; y que de ningún modo obedecería a Dios, sino le concedía una cosa. Esto refirió el ángel a Dios; el cual, contra su voluntad, concedió lo que pedía. Y la petición fue, que primero en vida le llevare a las puertas del infierno, y del paraíso. El ángel le dijo: Sube sobre mí, y te guiaré a dónde quieres; y llevándole a la vista del infierno, vio allí a muchos condenados, y a muchos cristianos, principalmente, porque no creen en el talmud. Vistos los tormentos de los réprobos, de allí el ángel le llevó  a ver el paraíso; pero le puso sobre el muro, y dice que vio allí almas de los patriarcas; y en particular a otros, con grande gloria; a los que compusieron el talmud, y a sus sucesores, que estudiaron con él. Entonces el ángel le dijo, que bajase del muro; y el entonces se dejó caer dentro del paraíso. El ángel le dijo: ¿Como me has engañado? Y respondió, con juramento, que no había de salir del paraíso: Y sus moradores se admiraron, de que un hombre vivo, y con espada, hubiere entrado en él. El ángel refirió a Dios lo que pasaba, y mando, que al punto saliese; y como el ángel, de parte de Dios, mandó que saliese, el rabino dijo: Por Dios, y por el santo talmud, no saldré. Y como el ángel refiriese a Dios este juramento; mandó que se examinase la vida del rabino; y si no hubiese jurado otra vez, le dejase: Hallose, que no había jurado; y por la religión del juramento, y porque siempre había estudiado en el talmud, le dejase en el paraíso.” Página 40.

11.    Prosigue San Pedro Mauricio, fol. 1014: “Que en el cielo disputa Dios con los rabinos, acerca de su talmud; y que en cierta ocasión se ofreció la cuestión de averiguar una lepra; y diciendo Dios, que era tiña, los demás lo negaron, y con grandes disputas lo contradecían; y después de largas contiendas, se convinieron, en que se tendría por verdadero lo que resolviese rabí Neemias, que vivía en el mundo. Mando Dios a un ángel, que viniese por su alma, y llevase al cielo. Vino el ángel; y hallándole leyendo en el talmud, le dijo, que venia por su alma; y que Dios mandaba, que le llevase al cielo, donde gozaría de grandes felicidades; pero Neemias lleno de horror, y temiendo morir, juró por Dios, y por el talmud; y por eso no cesaba de leer en él. El ángel volvió al cielo, y refirió a Dios lo que pasaba; esto es, que el Rabino no quería morir, y que por eso no cesaba de leer en el talmud. Dios le dijo: Yo te doy un consejo, y es, que vuelvas, y hagas un gran ruido sobre su cabeza, y con ello le divertiría, y dejará de leer en el talmud; y así, podrás arrebatar tu alma. Excusólo así; y así que encontró en el cielo, y vio a Dios con los rabinos; y al punto, en voz alta, dijo: No ay lepra, no la ay; vencido has sido, o Dios, por los judíos, en la cuestión, pues no ay lepra, como dijiste. Entonces Dios, algún poco, tuvo erubescencia, y no se atrevió a contradecir la sentencia de tan gran varón.”

12.    Talmud, libro de Thanior, Jejuniorum Ordo, dice: “Un gran doctor rabino, llamado Eleazar, que se hallaba con máxima pobreza atribulado, y algunas veces se quejaba en sus oraciones; al cual respondió Dios: Si quieres, por amor de ti destruiré el mundo, y otra vez volveré a criarle; y puede ser que suceda, que nazcas en tal siglo, en que puedas ser rico.”

13.    Que in lib. Benediction, cap. Casus mortuus, dice: “Quien hiciere burla de algun sabio del talmud, o contra él dijere algun mal, será condenado al infierno; pero si quebranta la ley de Dios, no tiene pena alguna, sino su transgresor.”

14.    In lib. Benediction, cap. 1, dice: “Después que Dios destruyó su templo, no le ha quedado en todo el mundo sino el espacio de cuatro codos; esto es, el estudio del talmud.”

15.    Talmud, in Rabá Mezia, cap. Qui conducit operarium, dice: “Cuando murió Moisés, Dios le sepulto, y que Dios es sacerdote; y que mandaba la ley, que el sacerdote, que tocase a un difunto, quedase manchado, e inmundo, y que por eso quedo Dios inmundo; y que después que se lavó en fuego, según Isaías, vers. 1 Quia ecce Dominus in igne venit.”

16.    Talmud, in Zota, cap. 1. Quinque: “Que Dios crio a cinco hombres, semejantes a sí en algunas cosas; esto es, a Sansón, en la fortaleza; a Saúl, en la hermosura; a Absalon, en los cabellos; al rey Sedecias, en los ojos; al rey Affa, en los pies. Y por estas cosas, en que le eran semejantes, les condenó.”

17.    Talmud, lib. Benediction. Cap.1, dice: “Cada día pone en su cabeza, y brazo el Cafilim; esto es, las filacterias, en que está escrita le ley.”

18.    Gerónimo de Santa Fe, rabino, y después cristiano, ibi fol. 547, dice: “En el talmud se refiere, y se ordena, que los judíos guarden ordenes, y ceremonias, y que las observan; Esto es, que en algunas noches del año encienden ciertas candelas en casa, en señal de victoria de los Macabeos, y en memoria de Esther, y Mardoqueo, contra Amán; y que en cierto mes del año, que se celebre esta fiesta; y que en ella se manda en el talmud, que cada judío está obligado a embriagarse; y que en ese día se lea en la sinagoga; y cuando lean esta historia, y enciendan las candelas, digan estas palabras: Bendito sea el Señor Dios nuestro, que nos ha santificado en sus mandatos, y nos ha mandado encender estas candelas.”

19.    Pedro Alfonso, que de rabino se hizo cristiano, en el fol. 182, ibi, refiere que los talmudistas dicen: “Cuando Dios crio el firmamento, de todo punto no le quiso perfeccionar, sino que en la parte septentrional dejo un gran pedazo abierto; y que esto lo hizo con fin, de que si en algún tiempo alguno se levantase, y se quisiese hacer Dios; entonces le diría: Si tú eres Dios, como yo, cierra este pedazo de cielo, que yo he dejado abierto.”

20.   Pedro Alfonso, que de rabino se hizo cristiano, en el fol. 183, ibi, refiere que los rabinos enseñan que Moisés subió al cielo, para recibir la ley; y que habiéndola recibido allí, con él altercaron los ángeles, diciendo: de ningún modo dejaremos, que lleves la ley, para los hijos de Israel; porque más necesaria es para nosotros, que para ellos. Oyendo esto Moisés, quedo muy espantado, y atemorizado, y no se atrevió a hablar palabra. Entonces Dios confortó a Moisés, y le dijo: esta ley es para regir, y gobernar los cuerpos; vosotros no necesitáis de ella, por eso sois espirituales. Oyendo esto los ángeles, callaron, no teniendo que responder; y entonces Dios se rio de la victoria de Moisés, y se alegró mucho; y entonces Moisés bajo del cielo, muy alegre, con la ley.”


Juicio de la Iglesia sobre el Talmud

1.   “El Talmud apenas, es más, que un manantial de errores, y una sentina fétida de mentiras sacrílegas, y delirios injuriosos a la Majestad Suprema del Verdadero Dios, a Cristo Dios, y Hombre Verdadero, a su Madre SS. sus Ángeles, y Bienaventurados, a las Leyes Divinas, Natural, y Escrita, y a la Iglesia Católica, sus Ministros, y Files: Por lo que justamente le entregaron al fuego los Pontífices SS. y Reyes Cristianísimos, y Católicos.” RPM Francisco García de Palacios, de los clérigos menores, lector de teología, cronista general de su religión, y examinador sinodal del Obispado de Pamplona, en su aprobación del libro: Impugnación contra el Talmud de los judíos, el 8 de mayo de 1726.


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