Oraciones del medio día.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Por la señal  + de la Santa Cruz, de nuestros + enemigos, líbranos Señor, + Dios nuestro. En el nombre del Padre, + y del Hijo, y del Espíritu Santo.  Amén.

Al Espíritu Santo

Ven, ¡oh Espíritu Santo! Llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

V. Envía, Señor, tu Espíritu y todo será creado:

R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos:

¡Oh Dios, que enseñaste los corazones de los fieles con la ilustración del Espíritu Santo! Concédenos que, animados por el mismo Espíritu, gustemos la dulzura de la virtud y gocemos siempre de sus divinos consuelos. Por Cristo Nuestro Señor. Amén. 

Altísimo Dios y Señor mío, en quien creo y espero, a quien adoro y amo sobre todas las cosas: os doy gracias por los beneficios de la creación, redención, justificación, providencia y misericordia, vocación a la fe católica y al sacerdocio y por las gracias especiales de este día. 

Dadme luz para conocer las faltas cometidas desde el último examen hasta el presente y gracia para detestarlas y enmendarme de ellas.

Examen de conciencia

1.- ¿Cómo he rezado mis oraciones y mi rosario? ¿He combatido las distracciones? ¿he rezado con atención y sin prisas? ¿he interrumpido las oraciones por frivolidades? ¿He buscado el lugar y el tiempo adecuado para rezar? ¿He tenido una postura decente? 

2.- ¿He respetado mi cuerpo como templo y morada de Dios? ¿Me he confesado bien de mis pecados? ¿He sido honesto, sincero y humilde en mis confesiones? ¿Me he protegido con el agua bendita? 

3.- ¿He respetado el nombre de Dios, de la Madre de Dios y de los santos? ¿He respetado a mis padres, hermanos, cónyuge? ¿He cumplido con mis obligaciones, responsabilidades y compromisos? ¿He levantado falsos, he afirmado sin estar seguro? ¿He sembrado la discordia y la envidia con mis comentarios? ¿He robado? ¿He regresado lo que pido prestado?

4.- ¿He guardado el sexto y noveno mandamiento? ¿He pecado con mis manos, ojos, pensamientos? ¿He entrado en lugares de pecado? ¿He escuchado música ofensiva a la ley de Dios? ¿He visto programas de televisión o películas que ofenden la ley de Dios? 

5.- En tenido el cuidado de internet,  teléfono, mensajes, correos y medios electrónicos.

6.- ¿He dado buen ejemplo a mi prójimo? ¿He enseñado al que no sabe? ¿He corregido con caridad? ¿He perdonado de corazón?

7.- ¿He dedicado un tiempo al estudio de la doctrina católica? ¿He perdido el tiempo? 

8.- ¿He desconfiado de la Divina Providencia? ¿He tenido amor desordenado al dinero, me he quejado de lo que Dios permite? 

9.- ¿He combatido mi pasión dominante? ¿Qué he hecho para combatirla? ¿He analizado detenidamente mis defectos y fortalezas para mejor servir a Dios?

10.- ¿Ha invadido mi corazón la tristeza, el desaliento, el desánimo, el fastidio? ¿He dudado del amor de Dios? ¿He combatido estos sentimientos? ¿Los he manifestado en confesión tal como son?

11.- Pidamos el auxilio de la Santísima Virgen María, imploremos su auxilio, sus gracias, su protección, su sabiduría, su amor y pidamos a Dios perdón de nuestros pecados.

¡Oh Dios mío! ¡Cuántas veces os he ofendido por pensamientos, palabras, obras y omisiones! Me pesa, Señor, de todo corazón, siendo Vos mi Creador, mi Redentor y todo mi bien. 

Aborrezco todo pecado por ser ofensa vuestra y prefiero la muerte antes de volver a pecar. Propongo firmemente no ofenderos jamás, huir de todas las ocasiones de pecado, y satisfacer a vuestra divina justicia con una vida llena de fervor. Os ofrezco en satisfacción  todas las obras buenas y padecimientos de mi vida junto con las alabanzas de los justos de la tierra y de los bienaventurados del cielo y en unión de los méritos infinitos de vuestro Hijo Santísimo. Amén.

Ángelus


V. El ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.


Dios te salve María; llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la ahora de nuestra muerte. Amén


V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según su palabra.


Dios te salve María; llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la ahora de nuestra muerte. Amén


V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.


Dios te salve María; llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la ahora de nuestra muerte. Amén


V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.


Oremos:


Os rogamos, Señor, que infundas tu gracia en nuestras almas, para que aquellos que, por la anunciación del ángel, conocimos la Encarnación de vuestro Hijo, por su pasión y por su cruz, seamos conducidos por la gloria de la resurrección. Por el mismo Jesucristo Señor Nuestro. Amén.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Por la señal  + de la Santa Cruz, de nuestros + enemigos, líbranos Señor, + Dios nuestro. En el nombre del Padre, + y del Hijo, y del Espíritu Santo.  Amén.




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