Autoridad de las Sagradas Escrituras.


09 Jul
09Jul


Ave María Purísima, sin pecado original concebida. 



Autoridad de las Sagradas Escrituras.

1.- “Por inspiración del divino Espíritu escribieron los Sagrados Escritores aquellos libros que Dios, conforme a su paterna caridad con el género humano, quiso liberalmente dar para enseñar, para convencer, para corregir, para dirigir en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté apercibido para toda obra buena (2Tim 3,16ss). No es, pues, de admirar que la santa Iglesia, tratándose de este tesoro dado del cielo, que ella posee como preciosísima fuente y divina norma de la doctrina sobre la fe y las costumbres, así como lo recibió incontaminado de manos de los apóstoles, así lo haya custodiado con todo esmero, defendido de toda falsa y perversa interpretación y empleado solícitamente en el ministerio de comunicar a las almas la salud sobrenatural, como lo atestiguan a toda luz casi innumerables documentos de todas las edades.” Papa Pío XII, Encíclica: Divino Afflante Spiritu, 30 de septiembre de 1943.


2.- “Profesa que uno solo y mismo Dios es autor del Antiguo y Nuevo Testamento, es decir, de la ley, de los profetas y del Evangelio. Porque por inspiración del mismo Espíritu Santo han hablado los Santos de uno y otro Testamento.” Concilio de Florencia, 4 de febrero de 1441, Dz. 706.


3.- “El sacrosanto, ecuménico y universal Concilio de Trento, legítimamente reunido en el Espíritu Santo, bajo la presidencia de los tres mismos legados de la Sede Apostólica, poniéndose perpetuamente ante sus ojos que, quitados los errores, se conserve en la Iglesia la pureza misma del Evangelio que, prometido antes por obra de los profetas en las Escrituras Santas, promulgó primero por su propia boca Nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios, y mandó luego que fuera predicado por ministerio de sus apóstoles a toda criatura… así del Antiguo como del Nuevo Testamento, como quiera que un solo Dios es autor de ambos… Y si alguno no recibiere como sagrados y canónicos los libros mismos íntegros con todas sus partes, tal como se han acostumbrado leer en la Iglesia Católica y se contienen en la antigua edición vulgata latina, y despreciare a ciencia y conciencia las tradiciones predichas, sea anatema [Sea excomulgado]. Concilio de Trento, Sesión IV, 8 de abril de 1546, Dz. 784.


4.- “Todos los libros íntegros que la Iglesia reconoce como sagrados y canónicos en todas sus partes han sido escritos por inspiración del Espíritu Santo”. Papa León XIII, Encíclica: Providentissimus Deus, 10 de noviembre de 1893.


5.- Tan lejos está de todo error la Inspiración divina, que no sólo excluye por sí misma todo error, sino que lo excluye y repugna tan necesariamente, como necesariamente no puede Dios, soberana Verdad, ser autor de ningún error… Es, pues, enteramente inútil decir, que, sirviéndose el Espíritu Santo de los hombres como de instrumentos para escribir los Sagrados Libros, pudo escaparse a éstos, no ya a su principal autor, alguna falsedad. Pues Él mismo los excitó y movió con virtud sobrenatural a escribir y Él mismo les asistió mientras escribían, de tal manera, que ellos concebían con exactitud en su mente, lo que querían traspasar con fidelidad a la pluma y expresaban con infalible verdad todo y sólo aquello que Él les ordenaba escribir; de otra suerte, no podría decirse que Él es autor de toda la Sagrada Escritura.” Papa León XIII, Providentissimus Deus, 58 s. 18 de noviembre de 1893.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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