¿Conocieron a Nuestro Señor Jesucristo sus perseguidores?


16 Jul
16Jul


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

 

El presente estudio es utilizado únicamente con fines informativos, dando respuesta a muchas preguntas que hemos recibido, acudiendo para ello  a las Sagradas Escrituras y a documentos autorizados por la Santa Iglesia Católica.



Tomado de: Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, III, c 47, art 5.



1.- “Entre los judíos existía el senado y la plebe. El senado, llamado entre ellos los príncipes, conoció, como se dice el libro (Quaest. Nov. Et Vet. Test.), lo mismo que lo conocieron los demonios, que Él era el Mesías prometido en la Ley, pues veían en él todas las señales futuras que anunciaron los profetas. Sin embargo, ignoraban el misterio de su divinidad, y por este motivo dijo el Apóstol: Si lo hubieran conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria. (San Pablo a los Corintios II, 8.)"


2.- No obstante, deben tenerse en cuenta que la ignorancia de estos príncipes no les eximia del crimen, porque, en cierto modo, era una ignorancia afectada. Veían, efectivamente, las señales evidentes de su divinidad; pero, por odio y envidia de Cristo, las tergiversaban, y rehusaban dar fe a sus palabras, con las que declaraba que era el hijo de Dios. Por lo cual él mismo dice de ellos en Juan XV, 22: Si yo no hubiera venido y no les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa de su pecado. Y, de este modo, puede tomarse como dicho en nombre de ellos lo que se lee en Job XXI, 14: Dijeron a Dios: Apártate de nosotros; no nos interesa la ciencia de tus caminos.


3.- La plebe, es decir, las multitudes, que no habían conocido los misterios de la Escritura, no se dieron cuenta plenamente de que él era el Mesías ni el Hijo de Dios, aunque algunos de ellos creyeron en él. Pero la multitud no creyó. Y si alguna vez abrigaron la duda de que fuese el Mesías por la abundancia de los milagros y la eficacia de su doctrina, como consta por Juan VII, 31 y siguientes, luego, sin embargo, fueron engañados por sus príncipes para que no creyesen que él era el Hijo de Dios ni el Mesías. Por lo que también Pedro les dijo: Sé que habéis hecho esto por ignorancia, como también vuestros príncipes (Hechos de los Apóstoles III, 17.), es a saber, porque habían sido engañados por estos.


4.- También el Crisóstomo, continúa Santo Tomás, a propósito de ese mismo lugar, dice que conocieron que él era el Hijo de Dios. Y así mismo Beda comenta acerca de Lucas XXIII, 34: Porque no saben lo que hacen-: Es preciso observar que no ruego por aquellos que, habiendo entendido que era el Hijo de Dios, prefirieron crucificarle que confesarle por tal. 


5.- “Conocieron al verdadero Hijo de Dios porque tenían signos evidentes de ello, a lo que no quisieron asentir a causa del odio y de la envidia, de modo que reconociesen que él era el Hijo de Dios.” Suma Teológica III, C. 47 a. 5

6.- “Antes de las palabras citadas, se anteponen estas otras: Si no hubiera hecho entre ellos obras que ninguno otro hizo, no tendrían pecado (San Juan XV, 24.); y luego añade: Pero ahora han visto, y me han odiado a mí y a mi Padre (San Juan XV, 24). Por lo cual se demuestra que, viendo las obras admirables de Cristo, debido a su odio no le reconocieron por el Hijo de Dios.”


7.- “La ignorancia afectada no excusa de pecado, sino que más bien parece agravarle, porque demuestra que el hombre es tan vehementemente sensible al pecado qué quiere caer en la ignorancia para no evitar el pecado. Y por esto pecaron los judíos, por ser los que crucificaron no sólo a Cristo hombre, sino a Dios.” Santo Tomás, Suma Teológica III, C. 47 a. 5

1)Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, III, c 47, art 5:2)Quaest. Nov. Et Vet. Test.3)Corintios II, 8.4)Hechos de los Apóstoles III, 17.5)Suma Teológica III, C. 47 a. 5


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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