El pueblo escogido, dejó de serlo en la crucificción.


16 Jul
16Jul


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


 

El presente estudio es utilizado únicamente con fines informativos, dando respuesta a muchas preguntas que hemos recibido, acudiendo para ello  a las Sagradas Escrituras y a documentos autorizados por la Santa Iglesia Católica.



1.- El pueblo judío fue escogido de Dios por atención a Nuestro Señor Jesucristo, motivo por el cual, Dios le otorgó mandamientos, leyes, ceremonias, bendiciones, como lo declara Santo Tomás de Aquino en su Suma Teológica: “La ley antigua fue dada al pueblo judío, a fin de que con ella tuviera ciertos privilegios de santidad por reverencia de Cristo, que de él debía nacer.” (I-II C.98 a. 5.); pero, al asesinar al Hijo de Dios, pierde la razón de ser “pueblo escogido”, y sus actos del pueblo judío lo declaran: pueblo deicida, el que asesinó al Hijo de Dios, el pueblo maldito: no será más suyo el pueblo que le negará.


2.- El objeto y razón de existir del pueblo escogido por Dios, fué que de ese pueblo nacería el Redentor: "Dios, pues, otorgó a aquel pueblo la ley y otros beneficios especiales en atención a la promesa hecha a sus padres de que de ellos nacería el Cristo, pues, que el pueblo del que Cristo había de nacer se distinguiera por una especial santidad, según se dice en la Lev 19, 2: Sed santos, porque santo soy yo. Ni fue por los méritos de Abrahán por los que se le hizo tal promesa, que Cristo nacería de su descendencia, sino por la gratuita elección y vocación de Dios.” Santo Tomás, Suma Teológica I-II C.98 a. 4. 


3.- Una vez que nace el Hijo de Dios, el Mesías prometido, el pueblo escogido lo crucifica por odio y envidia: “conocieron al verdadero Hijo de Dios porque tenían signos evidentes de ello, a lo que no quisieron asentir a causa del odio y de la envidia, Santo Tomás, 'Suma Teológica' III, C. 47 a. 5. 


4.- El pecado cometido por los judíos en el asesinato del Hijo de Dios es gravisimo: "su pecado fue gravísimo, lo mismo por el género del pecado que por la malicia de la voluntad." Santo Tomás, Suma Teológica III, c 47, art 6. 


5.- El pueblo escogido con el asesinato del Hijo de Dios, se convierte en el pueblo deicida, perdiendo por sus hechos toda elección y bendición de Dios: “Al perseguir en su ceguera y obstinación tan injustamente a Jesús, el Mesías, dejaron de ser el pueblo de Dios” Ignacio Schuster-Juan Holzammer, Historia Bíblica, año 1935, tomo II, página 372. 


6.- “Y después de las sesenta y dos semanas será muerto el Cristo: y no será más suyo el pueblo que le negará.” Profeta Daniel IX, 26.


7.- Comentario de Don Felipe Scio de San Miguel: “El Cristo será puesto en una Cruz por los judíos, y en ella morirá, y dejará  de ser el pueblo de Dios, aquel pueblo que le negará públicamente ante el presidente Pilatos.”


8.- “¡Pobres judíos! Vosotros atrajisteis una terrible maldición sobre vuestras cabezas al decir: "Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos", y esa maldición, raza miserable, la lleváis hasta el día de hoy, y al Final de los Tiempos recibiréis el castigo de esa sangre inocente. ¡Oh, Jesús mío!... Yo no seré obstinado como los judíos. ¡Yo te amaré, por siempre, por siempre, por siempre!” San Alfonso María de Ligorio.


5.- “Ved que el día de hoy os pongo delante la bendición y la maldición: la bendición, si obedeciereis a los mandamientos del Señor Dios vuestro, que yo hoy os intimo: la maldición, si no obedeciereis a los mandamientos del Señor Dios vuestro, sino que os apartareis del camino, que yo ahora os muestro, y anduviereis en pos de dioses ajenos, que no conocéis.” Deuteronomio XI, 26.




Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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