El pueblo escogido en el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo.


11 Jul
11Jul


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



El presente estudio es utilizado únicamente con fines informativos, dando respuesta a muchas preguntas que hemos recibido, acudiendo para ello  a las Sagradas Escrituras y a documentos autorizados por la Santa Iglesia Católica.



El pueblo escogido anhelaba al Mesías, conocía el lugar donde debía nacer, las señales del nacimiento, vida, muerte y resurrección de nuestro Divino Salvador. “Lo mismo que lo conocieron los demonios, que Él era el Mesías prometido en la Ley, pues veían en él todas las señales futuras que anunciaron los profetas.” Santo Tomás, Suma Teológica, III, c 47, art 5.


1.- “Y al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado de Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una Virgen desposada con un varón, que se llamaba José, de la casa de David, y el nombre de la Virgen era María. Y habiendo entrado el ángel, a donde estaba, dijo: Dios te salve, llena de gracia: El Señor es contigo: Bendita tú entre las mujeres. Y cuando ella esto oyó se turbó con las palabras de él, y pensaba, que salutación fuese esta. Y el ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios. He aquí, que concebirás en tu seno, y parirás un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Éste será grande, y será llamado Hijo del Altísimo… Y dijo María al ángel: ¿Cómo será esto, porque no conozco varón? Y respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y te hará sombra la virtud del Altísimo. Y por eso lo Santo, que nacerá de ti, será llamado Hijo de Dios.” Evangelio de San Lucas I, 26-35.


2.- “Y estando él pensando en esto, he aquí que el Ángel del Señor le apareció en sueños, diciendo, José hijo de David, no temas de recibir a María tu mujer: porque lo que en ella ha nacido, de Espíritu Santo es. Y parirá un hijo: y llamarás su nombre Jesús: porque él salvará a su pueblo de los pecados de ellos. Mas todo eso fue hecho para que se cumpliese lo que habló el Profeta, que dice: he aquí la Virgen concebirá, y parirá hijo: y llamarán su nombre Emmanuel, que quiere decir, con nosotros Dios.” Evangelio de San Mateo I, 20.


3.- “Los judíos ya esperaban esta venida admirable, que así la leen prometida en los Profetas: que no niegan la persona, pues la esperan; antes no hay controversia tan reñida entre nosotros, y los judíos como la porfía con que niegan su venida que aún esperan.” Apología contra los gentiles, página 99, año 1789, de Quinto Septimio Florente Tertuliano, presbítero de Cartago, traducida por el Illmo. Fr. D. Pedro Manero, Obispo de Tarazona, con licencia eclesiástica.  


4.- “Y les dijo el ángel –a los pastores-: No temáis: porque he aquí os anuncio un grande gozo, que será a todo el pueblo: Que hoy os es nacido el Salvador, que es el Cristo Señor, en la ciudad de David… Y súbitamente apareció con el ángel una tropa numerosa de la milicia celestial, que alababan a Dios, y decían: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.” Evangelio de San Lucas II, 10.


5.- “Pues cuando hubo nacido Jesús en Betlehem de Judá en tiempo de Herodes el Rey, he aquí unos Magos vinieron del Oriente a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? Porque vimos su estrella en el Oriente, y venimos a adorarle. Y el Rey Herodes, cuando lo oyó, se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocando todos los Príncipes de los Sacerdotes y los Escribas del pueblo, les preguntaba, dónde había de nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: en Belén de Judá: porque así está escrito por el Profeta (en Miqueas se llama Bethlehém Ephrata). Y tú Belén, tierra de Judá, no eres la menor entre las principales de Judá: porque de ti saldrá el caudillo, que gobernará a mi pueblo de Israel. Entonces Herodes, llamando en secreto a los Magos, se informó de ellos cuidadosamente del tiempo, en que les apareció la estrella. Y encaminándolos a Belén, les dijo: Id, e informaos bien del Niño: y cuando le hubiereis hallado, hacédmelo saber, para que yo también vaya a adorarle.” Evangelio de San Mateo II, 1-8.


6.- “Y habida respuesta en sueños, que no volviesen a Herodes, se volvieron a su tierra por otro camino. Después que ellos se fueron, he aquí un Ángel del Señor apareció en sueños a José, y le dijo: Levántate, y toma al Niño y a su madre, y huye a Egipto, y estate hasta que yo te lo diga, porque ha de acontecer, que Herodes busque al Niño para matarle.”  Evangelio de San Mateo II, 12.


7.- “Entonces Herodes, cuando vio, que había sido burlado por los Magos, se irritó mucho; y enviando hizo matar todos los niños, que había en Belén y en toda su comarca de dos años y abajo, conforme al tiempo que había averiguado de los Magos.” Evangelio de San Mateo II, 16.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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