Infidelidades del pueblo escogido en el Antiguo Testamento.


10 Jul
10Jul



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



El presente estudio es utilizado únicamente con fines informativos, dando respuesta a muchas preguntas que hemos recibido, acudiendo para ello  a las Sagradas Escrituras y a documentos autorizados por la Santa Iglesia Católica.



1.- “Aquel pueblo, aun después de recibir la ley, se dio a la idolatría.” Santo Tomás, Suma Teológica I-II C.98 a. 4.


2.- “Y dijo el Señor a Moisés: mira, tú vas ya a dormir con tus padres, y este pueblo levantándose se prostituirá a dioses ajenos en la tierra, a la que va a entrar para habitar en ella: allí me abandonará, e invalidará la alianza, que he concertado con él. Y mi furor se airará contra él en aquel día: y le abandonaré, y esconderé de él mi rostro, y será consumido: le hallarán todos los males y aflicciones en tanto grado, que dirá en aquel día: verdaderamente porque no está Dios conmigo, me han hallado estos males…Y después que hubieren comido, y se hubieren hartado, y engrosado, se volverán atrás hacia los dioses ajenos, y les servirán: y hablarán mal de mí, e invalidarán mi pacto… Luego pues que Moisés escribió las palabras de esta ley en un libro, y concluyó…Porque yo sé tú terquedad, y tu durísima cerviz. Aun viviendo yo y conversando con vosotros, os habéis siempre portado contenciosamente contra el Señor: ¿cuánto más después que yo muera? Juntad en mi presencia a todos los Ancianos de vuestras tribus, y a los doctores, y hablaré oyéndolo ellos estas palabras, e invocaré contra ellos al cielo y la tierra. Porque sé que después de mi muerte os portaréis perversamente, y os apartaréis pronto del camino, que os he mandado: y os vendrán males en los últimos tiempos, cuando hiciereis lo malo delante del Señor, irritándole con las obras de vuestras manos.” Deuteronomio XXXI.


3.- “Y habló el Señor a Moisés, diciendo: Anda, baja: pecó tu pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto. Pronto se han apartado del camino, que les mostraste: y se han hecho un becerro de fundición, y le han adorado, y ofreciéndole sacrificios, han dicho: Estos son tus dioses, Israel, que te sacaron de la Tierra de Egipto. Y dijo más el Señor a Moisés: Veo que ese pueblo es de dura cerviz.” Éxodo XXXII, 7.


4.- “Perfectas son las obras de Dios, y todos sus caminos justicia: fiel es Dios, y sin ninguna iniquidad, justo y recto… ¿Así pagas al Señor, pueblo necio y mentecato? ¿Por ventura no es él tu padre, que te poseyó, e hizo, y te crio?... Mas la porción del Señor, es su pueblo: Jacob, la cuerda de su heredad… abandonó a su Dios su Hacedor, y se apartó de Dios su Salvador. Provocaronle con dioses ajenos, y movieron a ira con sus abominaciones. OFRECIERON SACRIFICIOS A LOS DEMONIOS, Y NO A DIOS, a dioses que no conocían: nuevos y recientes vinieron, que no adoraron sus padres. Abandonaste al Dios, que te engendró, y te olvidaste del Señor tu Criador. Vio esto el Señor, y se movió a ira: porque le provocaron sus hijos e hijas… raza es perversa, e hijos infieles… fuego se ha encendido en mi furor, y arderá hasta lo más profundo del infierno.” Deuteronomio XXXII.


5.- “Mas los hijos de Israel violaron el mandamiento, y se apropiaron algo del anatema… Y dijo el Señor a Josué… ha pecado Israel, y ha traspasado mi pacto: y han robado y mentido… No podrá mantenerse firme Israel delante de sus enemigos, y huirá de ellos, por haberse contaminado con el anatema: no seré más con vosotros, hasta que destruyas al que es reo de esta maldad.” Josué VI.


6.- “Y los hijos de Israel hicieron lo malo delante del Señor, y sirvieron a los Baales. Y dejaron al Señor Dios de vuestros padres, que los había sacado de la tierra de Egipto: y siguieron a dioses ajenos, y a los dioses de los pueblos, que habitaban en su contorno, y los adoraron: y movieron a ira al Señor, dejándole, y sirviendo a Baal y a Astaróth. Y airado el Señor contra Israel, los entregó en manos de robadores: los cuales los cautivaron, y vendieron a los enemigos.” Jueces II, 11.


7.- “Más los hijos de Israel añadiendo nuevos pecados a los antiguos, hicieron lo malo delante del Señor, y sirvieron a los ídolos, a los Baales y a Astaróth, y a los dioses de Siria, y de Sidón, y de Moáb, y de los hijos de Ammón, y de los Philistheos: y dejaron al Señor, y no le dieron culto.” Jueces X, 6.


8.- “Más ellos escarnecían de los mensajeros de Dios, y hacían poca estimación de sus palabras, e insultaban a los Profetas, hasta que subió el furor del Señor sobre su pueblo, y no hubo ya remedio.” II Paralipómenos XXXVI, 16.


9.- “Visión de Isaías hijo de Amos… el Señor ha hablado. Hijos crié, y engrandecí: mas ellos me despreciaron. Conoció el buey a su amo, y el asno el pesebre de su dueño: mas Israel no me conoció, y mi pueblo no entendió. Ay de la nación pecadora, del pueblo cargado de iniquidad, raza maligna, hijos malvados (que pervierten a otros): abandonaron al Señor, blasfemaron al Santo de Israel, enajenáronse, volviéndose atrás. ¿Sobre qué os castigaré yo más a vosotros, que añadís prevaricaciones? Toda la cabeza está enferma, y todo corazón afligido… ¿Qué me sirve a mí la muchedumbre de vuestros sacrificios, dice el Señor? No quiero holocaustos de carneros, ni sebo de animales gruesos, ni sangre de becerros, y de corderos, y de machos de cabrío… No ofrezcáis más sacrificios en vano… Vuestras calendas, y vuestras solemnidades las aborrece mi alma: me son enojosas, cansado estoy de sufrirlas. Y cuando extendiereis vuestras manos, apartaré mis oídos de vosotros; y cuando multiplicareis vuestras oraciones, no os oiré: porque vuestras manos llenas están de sangre. Lavaos, purificaos, apartad de mis ojos la malignidad de vuestros pensamientos: cesad de obrar perversamente. Aprended a hacer bien: buscad lo justo, socorred al oprimido, haced justicia al huérfano, defended a la viuda… Mas si no quisiereis, y me provocareis a enojo, la espada os devorará, porque la boca del Señor habló. ¿Cómo se ha hecho ramera la ciudad fiel, llena de juicio? La justicia moró en ella, mas ahora los homicidas…Tus Príncipes desleales, compañeros son de ladrones: todos aman las dádivas, van detrás de las recompensas. No hacen justicia al huérfano; y la causa de la viuda no entra en ellos.” Isaías I.


10.- “Y el pueblo no se ha vuelto hacia aquel, que le hería, y no ha buscado al Señor de los ejércitos. Y el Señor destruirá de Israel en un mismo día la cabeza y la cola, al que obedece y al que manda. El anciano y el hombre respetable, ese es la cabeza; y el profeta, que enseña mentira, ese es la cola. Y los que dicen bienaventurado a este pueblo, seduciéndolo; y aquellos, a quienes llaman dichosos, serán precipitados. Por esto no se alegrará el Señor sobre los mancebitos de él; y no usará de misericordia con sus huérfanos, ni con sus viudas: porque todos son hipócritas y malignos, y toda boca habló necedad. Con todas estas cosas no se ha retirado su furor, más aún está extendiendo su mano.” Isaías IX, 13.


11.- “El pecado de Judá escrito está con punzón del hierro, con uña diamantina, grabado sobre la anchura del corazón de ellos, y en los cornijales de sus altares.” Jeremías XVII, 1.


12.- “Y entraron, y la poseyeron; y no obedecieron a tu voz, y no anduvieron en tu ley: no hicieron nada de cuanto les mandaste que hicieran, y les acontecieron todos estos males.” Jeremías XXXII, 23.


13.- “Y os envié todos mis siervos los Profetas, levantándome de noche, y los envié, diciendo: No hagáis cosa de tal abominación como esta, que aborrezco. Y no oyeron, ni inclinaron su oreja para convertirse de sus maldades, y para no sacrificar a dioses ajenos.” Jeremías XLIV, 4.


14.- “Extendí mis manos todo el día a un pueblo incrédulo, que anda en camino no bueno, en pos de sus pensamientos. Pueblo que en mi cara me está provocando continuamente a enojo: que degüellan víctimas en los huertos, y sacrifican sobre los ladrillos. Que moran en los sepulcros, y duermen en los templos de los ídolos: que comen la carne de cerdo, y un caldo profano en sus tazas. Que dicen: Apártate de mí, no te me acerques, porque eres inmundo: estos serán humo en mi furor, fuego, que arderá todo el día.” Isaías LXV, 2.


15.- “Por eso el mismo Señor os dará una señal. He aquí que concebirá una Virgen, y parirá un Hijo, y será llamado su nombre Emmanuel.” Isaías VII, 14. 

Comentario de Don Felipe Scio de San Miguel: “Los judíos para eludir un testimonio y profecía tan clara del maravilloso modo, con que había de nacer el Mesías, pretenden que la palabra hebrea nghalmáh no significa Virgen, sino una mujer joven casada o por casarse. Pero esta pretensión es contra la significación propia de esta voz, contra todo el contexto, y contra los Rabinos antiguos.”


16.- “Y subirá como ramito delante de él, y como raíz de tierra sedienta: no hay buen parecer en él, ni hermosura; y le vimos, y no era de mirar, y le echamos menos: Despreciado, y el postrero de los hombres, varón de dolores, y que sabe de trabajos; y como escondido su rostro y despreciado, por lo que no hicimos aprecio de él. En verdad tomó sobre sí nuestras enfermedades, y él cargó con nuestros dolores; y nosotros, le reputamos como leproso, y herido de Dios, y humillado. Mas él fue llagado por nuestras iniquidades, quebrantado fue por nuestros pecados: el castigo para nuestra paz fue sobre él, y con sus cardenales fuimos sanados. Todos nosotros como ovejas nos extraviamos, cada uno se desvió por su camino; y cargó el Señor sobre él la iniquidad de todos nosotros. Él se ofreció porque él mismo lo quiso, y no abrió su boca: como oveja será llevado al matadero, y como cordero delante del que lo trasquila enmudecerá, y no abrirá su boca. Desde la angustia, y desde el juicio fue levantado en alto: ¿Su generación quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes: por la maldad de mi pueblo lo he herido. Y a los impíos dará por sus sepultura, y al rico por su muerte: porque no hizo maldad, ni hubo malicia en su boca. Y el Señor quiso quebrantarle con trabajos: si ofreciere su alma por el pecado, verá una descendencia muy duradera, y la voluntad del Señor será prosperada por su mano” Isaías LIII, 2- 10.17.


Otras citas de infidelidades del pueblo escogido: Números XI, 32; Números XIV, 11; Deuteronomio I, 26; Deuteronomio 1, 42; Jueces II,1; Jueces III, 7; Jueces IV,1; Jueces VI, 1;  Jueces VIII, 33; Jueces XIII, 1; Reyes VIII, 7; Reyes X, 18;  II Paralipómenos XXXIV, 21;  II Paralipómenos XXXIV, 24; Jeremías II, 28; Isaías X, 1; Jeremías XVI, 11; Jeremías XLIII, 21; Jeremías XLIII, 1; Isaías LXIII, 10; Lamentaciones I, 8; Lamentaciones III, 42; Miqueas III, 9; Miqueas I, 5; Miqueas VII, 3; Jeremías, L, 17.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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