Santa Misa dominical


Ordinario de la Santa Misa en latín.

5º Domingo después de Epifanía.

Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? Pues ¿cómo tiene cizaña? Contestóles: Algún enemigo mío ha hecho esto. Replicaron los criados: ¿Quieres que vayamos a cortarla? No, les respondió, no sea que, al arrancar la cizaña, arranquéis con ella el trigo.

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Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

Dios te salve, María, llena de gracia; el Señor es contigo; bendita tú, entre todas las mujeres, alelluya.

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Domingo 2º de Adviento.

¿Qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Ciertamente, y aun más que profeta. Él es de quien está escrito: He aquí que envío mí ángel ante tu faz, para que prepare tu camino ante ti.

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Domingo 1º de Adviento.

Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran poder y majestad.

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6º Domingo después de Epifanía.

Es semejante el reino de los cielos a un grano de mostaza, que toma un hombre y lo siembra en su campo.

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4º Domingo después de Epifanía.

¡Señor, sálvanos, que perecemos! Díjole Jesús: ¿Por qué sois tan tímidos y de tan poca fe?

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Festividad de Todos los Santos.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

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Cristo Rey.

¿Con que tú eres rey? Respondió Jesús: Tú lo dices: Yo soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad; todo aquél que pertenece a la verdad escucha mi voz.

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Domingo 22º después de Pentecostés.

Dad pues al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios.

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Domingo 21º después de Pentecostés.

El reino de los cielos es comparable a un rey que quiso tomar cuentas a sus siervos. Y, para comenzar, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.

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Nuestra Señor del Santo Rosario.

Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos granjeó el premio de la salud eterna: danos, a los que recordamos estos misterios del Santísimo Rosario, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor F: Amén.

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19º Pentecostés.

En el reino de los cielos acontece lo que a cierto rey que celebro el convite de las bodas de su hijo. El cual envió sus siervos para que llamaran a los convidados a las bodas; mas ellos no quisieron acudir.

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