4º Domingo de Adviento.


Introito, Isaías profeta 45.8; Salmo 18.2

Cielos, enviad rocío de lo alto, y nubes, lloved al Justo; ábrase la tierra, y brote al Salvador. Salmo: Los cielos cantan la gloria de Dios, y pregona el firmamento las obras de sus manos. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre por los siglos, de los siglos. Amén. Cielos, enviad rocío de lo alto, y nubes, lloved al Justo; ábrase la tierra, y brote al Salvador.

Oración

Muestra, Señor, tu poder y ven, y socórrenos con tu gran fortaleza; para que tu misericordia, siempre propicia, se apresure a darnos graciosamente los auxilios que nuestros pecados nos retardan. Tú que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos.  F: Amén.


Epístola, I Corintios 4.1-5

Hermanos: Se nos ha de considerar como ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios. Lo que se requiere en los dispensadores es que se muestren fieles. Por lo que a mí toca, muy poco se me da el ser juzgado por vosotros o en cualquier juicio humano; pues ni aun yo me juzgo. Pues si bien de nada me remuerde la conciencia, no por eso me tengo por justificado; mi juez es el Señor. Por tanto, no juzguéis antes de tiempo. Dejad que venga el Señor; él iluminara los secretos de las tinieblas, y descubrirá las intenciones de los corazones, y entonces cada cual recibirá su alabanza de Dios.     F: Deo gratias.


Gradual, Salmo 144.18, 21

Cerca está el Señor de todos los que le invocan, de todos los que le invocan de verdad. Mi boca hablará la alabanza del Señor, y bendecirá toda criatura su santo nombre.


Aleluya

Aleluya, aleluya. Ven Señor, y no tardes; perdona los pecados de tu pueblo Israel. Aleluya.


Sequéntia sancti ✚ Evangélii secúndum Lucam III, 1.

F: Glória tibi, Dómine.

El año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato gobernador de la Judea. Herodes, tetrarca de Galilea, y su hermano Filipo tetrarca de la Iturea y de la provincia de Traconítide; siendo Lisanias tetrarca de Abilina, y bajo los príncipes de los sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra del Señor sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y recorrio entonces toda la región del Jordán, predicando el bautismo de penitencia para la remisión de los pecados conforme esta escrito en el libro de los oráculos de Isaias profeta: Una voz clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; enderezad sus senderos; todo valle será terraplenado y todo monte o collado será rebajado, y lo torcido, enderezado, y los caminos fragosos allanados; y verá todo hombre al Salvador de Dios. F: Laus tibi, Christe.


Ofertorio, San Lucas 1.28,42

Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo; bendita tú entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.


Secreta

Te rogamos, Señor, mires benigno a los presentes sacrificios, para que aprovechen a nuestra devoción y salud. Por nuestro Señor Jesucristo.


Comunión,  Isaías profeta 7.14

He aquí que una Virgen concebirá y dará a luz un hijo que se llamará Emmanuel.


Poscomunión

Te rogamos, Señor, recibidos estos dones, que la frecuencia del misterio, acreciente el efecto de nuestra salvación. F: Amén.


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Etiquetado:  santa misa dominical

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