Venerable sacerdote


Después de la Santa Misa

El tiempo que sigue inmediatamente después de la celebración de la Santa Misa, es el más santo de nuestra vida, y durante él, podemos obtener mayor número de gracias para los demás y para nosotros.                                      
Abate H. Dubois, El Sacerdote Santo.

La sagrada castidad.

El sacerdote verdaderamente casto es casi infaliblemente un sacerdote santo.

Abate H. Dubois, El Sacerdote Santo.

El demonio os combate.

El demonio hace esfuerzos increíbles para precipitar á los sacerdotes desde su suprema elevación á los abismos del pecado; y sobre todo, si pudiera, en el fango del vicio impuro. Abate H. Dubois, El Sacerdote Santo.

Ánimo en vuestra vida.

El sacerdote tibio y relajado obra con descuido, flojedad, frialdad y disgusto todo lo que se refiere al servicio de Dios.  Abate H. Dubois, El Sacerdote Santo.

Jesucristo es su fortaleza.

Recuerde el sacerdote que su misión será tanto más fecunda  cuanto más estrechamente esté unido a Cristo y se guíe en la acción por el espíritu de Cristo.Papa Pío XII

El tiempo.

El tiempo de un sacerdote es aún más valioso que el de los simples fieles, pues siempre, y donde quiera, es sacerdote; es decir, mediador entre Dios y los hombres.       Abate H. Dubois, Sacerdote S.

Alther Christus

Respeta en tí a Cristo y portate como Cristo.